martes, 26 de mayo de 2015

#Elecciones2015 ¿Estamos en Suiza?



La inmensa mayoría de los que discuten sobre cuál debe ser la actitud de los ciudadanos ante las elecciones del 7 de junio dan la impresión de estar ponderando las opciones en un Estado de Derecho y en una situación normal.
México, sin embargo, no es Suiza o Suecia: es un país donde el gobierno está en guerra contra su propio pueblo y ocupa permanentemente con los militares casi todo el territorio nacional. Es un semiEstado en descomposición moral y política donde la camarilla que gobierna es ilegal e ilegítima, llegó a sus cargos mediante el fraude y debe enfrentar diversos poderes armados que van desde el EZLN, las policías comunitarias y las autodefensas, por un lado, hasta los diversos cárteles delincuenciales, por el otro.
México es un país donde los capitalistas que gobiernan están llevando a cabo una feroz ofensiva contra el nivel de vida - que siempre fue miserable pero que empeora rápidamente- de la inmensa mayoría de la población, en alianza con la parte muy cuantiosa del capital invertida en el narcotráfico, la trata de personas y de órganos y el contrabando de armas.Todo esto constituye desde el punto de vista electoral un inmenso fraude generalizado y sexenal, con una endeble máscara de legalidad constitucional, y anula la posibilidad de libre expresión y de libre elección por parte de los ciudadanos comunes.
Las llamadas “elecciones” son simplemente una maniobra para tratar de dar una apariencia de legalidad a la pequeña camarilla que decide todo, está desmantelando las conquistas democráticas obtenidas por la Revolución mexicana, entregando los recursos del país (el petróleo, el agua misma) a las transnacionales y destruyendo las bases de un Estado independiente porque ya no hay mucha diferencia entre la situación político-económica de una colonia como Puerto Rico y la de México.
En México no es creíble simular hacer elecciones “normales” cuando hay decenas de miles de muertos, otras tantas de desaparecidos y una parte importante del aparato estatal–que incluye altos jefes militares y policiales y autoridades municipales y estatales- es socia de los delincuentes o está comprada por éstos.
Por eso estas elecciones no son más que una redistribución formal de los puestos entre los servidores del poder de una camarilla oligárquica, una farsa comicial fraudulenta y nula. De esta maniobra para la opinión pública internacional saldrá un PRI-PAN “triunfante” y muy mayoritario y habrán migajas para los paleros con camiseta doble. Es ridículo creer que esa maniobra se puede torcer presentando una opción que acepte el régimen y sus reglas amañadas.
Allí donde sea posible, gracias a las movilizaciones y al nivel de conciencia en la región, la farsa debe ser impedida, reduciendo al mínimo la cantidad de participantes en la misma y demostrando así, a los ojos de México y del mundo, que los “ganadores”, si los votos válidos no superan el treinta por ciento entre todos los grupos participantes, no representan en realidad sino un 10 o 15 por ciento de los votantes (y eso incluso con el clientelismo y la compra de votos).
Aunque los gobiernos extranjeros felicitarán en ese caso a la camarilla ilegítima de Los Pinos, en sus embajadas el personal podrá ser siniestro pero no es pendejo, sabe contar e informará sobre cómo leer las elecciones. Como plantean los familiares de los desaparecidos de Ayotzinapa y los maestros democráticos, entre otros, en Guerrero, Michoacán o Oaxaca es posible y necesario hacer propaganda mediante manifestaciones y bloqueos a favor del boicot a estas elecciones fraudulentas que se realizan con las víctimas de esta dictadura disfrazada apenas enterradas o todavía desaparecidas y con los asesinos libres.
En otros estados de la República, en cambio, quizás no exista una relación de fuerzas tal que permita el boicot. En tal caso, la regla debería ser escoger una táctica que permita al mayor número posible de trabajadores y demócratas avanzar en su organización y en su conciencia sea eligiendo entre los candidatos alguno con una trayectoria digna, sea organizando la anulación masiva de los sufragios o mediante la abstención, para que salga a luz la soledad de los supuestos “triunfantes”.
Es cierto que, en principio, la abstención o la anulación del voto, favorecen a los servidores de la oligarquía. Éstos mantendrán sus puestos en las gobernaciones, los municipios y las Cámaras. Pero lo verdaderamente importante no es la agitación de estas marionetas en los tinglados de las instituciones totalmente desprestigiadas del semi-Estado. Es la organización en la lucha contra el fraude de las víctimas del sistema y de esta maniobra electoral de la oligarquía gobernante. Es la reducción al máximo de los votos válidos que demostrará la orfandad absoluta de los ocupantes del aparato del Estado que quieren con estos comicios aparecer ante el mundo como si fuesen democráticos y respetuosos de una Constitución que pisotean todos los días.
Lo que decide no son las urnas sino reforzar el triunfo de los jornaleros de San Quintín obligando a los patrones y al gobierno a pagarles los 200 pesos por día de trabajo de ocho horas o apoyar la lucha de la tribu yaqui y del conjunto de organizaciones que la respaldan hasta asegurar el fin de la represión y garantizar que el agua, bien común y derecho humano por excelencia, no será entregada a los capitalistas para que lucren con ella a costa de las necesidades de indígenas y campesinos.
Las elecciones no son el objetivo sino para los oportunistas. Son en cambio un terreno de lucha para aumentar la organización y la seguridad en sí mismos de los que ya han elegido en su fuero interno imponer la justicia y la democracia echando a los espurios y corruptos que ocupan los puestos de este semiEstado y sirven a Estados Unidos.

jueves, 14 de mayo de 2015

¿No les da vergüenza a panistas pertenecer al mismo partido del asesino Calderón?



1. Los expresidentes de la República del PRI saben que son ladrones y saqueadores del presupuesto público por eso al dejar el cargo se encierran en sus enormes residencias o viajan al extranjero a dirigir empresas que beneficiaron en su gobierno. Los expresidentes panistas (Vicente Fox y Felipe Calderón), a pesar de saber que saquearon igual la economía y, como Calderón –perdieron la vida por asesinatos y “daños colaterales” 100 mil mexicanos- con enorme cinismo siguen haciendo campaña política. Ayer subió Calderón con su candidato municipal en Mérida a un transporte público; hoy ha hecho lo mismo pero en Monterrey logrando una entrevista en el diario Milenio donde vomitó basura contra López Obrador, Venezuela y Hugo Chávez.
2. Pienso que a la señora Hinojosa –a quien en las manifestaciones siempre se le pregunta “por qué parió esa cosa”- no se le puede pedir que desconozca a su hijo por asesino; pero sí preguntarle a la señora Margarita Zavala que si no le da miedo vivir con un político que en su sexenio de gobierno llevó al asesinato de más de 100 mil mexicanos. Pero parece que a los panistas con ideología empresarial, clerical y derechista, no les importa porque al fin el asesinado es el pueblo pobre, el que siempre ha estado a punto de morir de hambre y desnutrición. Lo seguro es que Calderón esté buscando en esta campaña recuperar la clientela que ha perdido dentro el mismo PAN soñando en que su esposa llegue a la jefatura del partido.

3. Se ha publicado que de los 83 millones con derecho a voto, se espera que depositen su voto unos 33 millones, es decir el 40 por ciento, según sondeos de principios de mayo. Y según datos las cosas no cambiarán mucho a pesar de que la economía ha continuado derrumbándose, el desempleo es cada vez mayor y la inseguridad y los asesinatos no han sido frenados. Los sondeos (obvio cobrando buen dinero a quien los manda a hacer) siguen manteniendo al PRI en primer lugar con un 30 por ciento de los votos, al PAN en segundo con 18%, al PRD con 16%, a Morena con 12% y al Verde con 8%; votos nulos con 9%. Los demás partidos con menos de un millón de votos. Para mi nada cambia porque la derecha seguirá imponiéndose contra el pueblo.

4. La realidad, aunque nunca he votado por los victimarios del pueblo, pensé que en México las cosas habían cambiado un poco. Que la votación por el PRI, el PAN y el PRD se desplomarían porque han demostrado que son insaciables en el despojo de la nación y que los nuevos partidos –es especial Morena de López Obrador- despuntarían por lo menos para conocerlos. Pero según sondeos nada de eso; la cosa electoral seguirá por el mismo camino trazado con la legalización de los partidos en 1977 o desde 1929 cuando surgió el PNR, abuelo del PRI. Por eso señala la manta de arriba: “El pueblo que elige a corruptos no es víctima… ¡Es cómplice!” Y preguntan: ¿“Pero… por quién votar si todos son corruptos"?

5. Mérida, “la ciudad de los blancos”, es una sociedad ultraconservadora, derechista, clerical, producto de lo que llamó Alvarado “la casta divina”. En esa ciudad se asentaron desde 1542 los conquistadores españoles y los criollos y la convirtieron en la más importante ciudad del sureste mexicano. A mediados del siglo XIX tropas especiales “salvaron a los blancos de Mérida” de los indígenas de la llamada “Guerra de Castas” que buscaban ocuparla. Mérida hasta 1940 tenía menos de 100 mil habitantes, en 1980 400 mil y actualmente 2015, alrededor de un millón. Aquella Mérida idílica, “la blanca”, de los blancos, se convirtió en “morenita” al ser poblada por un 90 por ciento de yucatecos que dejaron en los setentas el campo de producción de henequén.

6. Mérida ha sido gobernada consecutivamente por el PAN (partido de ultraderecha) desde 1991, aunque de 1968-70 tuvo un gobierno panista. Pero los presidentes municipales del PRI en Mérida también obedecieron a las indicaciones de las cámaras industriales y de comercio, es decir los priístas son tan derechistas como los panistas. Por ello Calderón el presidente –que en 2007 firmó la Iniciativa Mérida con el presidente yanqui Bush- se pasea haciendo campaña en Mérida sin sufrir protesta alguna. Alvarado, al introducir la Revolución Mexicana a Yucatán en 1915 y Carrillo Puerto al hablar de “socialismo”, no cambiaron nada en beneficio de los de abajo; fuero simples políticas desde arriba.

7. No se sabe si en Mérida, Monterrey y otras ciudades que visite Calderón en campaña, lograrán obtener más o menos votos. Sin embargo ha conseguido abrir otra vez las puertas de la TV a sus entrevistas para que siga destilando veneno contra Venezuela, Bolivia y Ecuador acusándolos que son gobiernos “peligrosos” para América Latina porque traen “retrocesos”. ¿Qué hacer ante un pueblo que durante siglos ha venido cargando sin descanso la pesada carga ideológica que difunde el capitalismo en todos los medios informativos? Calderón del PAN, como Carlos Salinas del PRI, no ha dejado de moverse para recuperar poder. La realidad es que los dos deberían estar en la cárcel con las más altas acusaciones; para evitarlo no han dejado de moverse.



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Hermandad de expresidentes




1. En manifestaciones en varios estados de la República se exige con gritos, carteles y mantas, la renuncia y la cárcel para el presidente Enrique Peña Nieto por asesinatos y desapariciones de campesinos y estudiantes; así como por el rotundo fracaso de su política económica de falta de crecimiento, inversiones, plazas de trabajo y de seguridad. Sin embargo se olvida que en México los presidentes no renuncian y menos van a la cárcel porque la burguesía que gobierna es una clase que sólo pelea entre sí por sus negocios, pero que sabe unirse para defender sus instituciones y como clase social. Si alguna vez se pusiera en la cárcel a un presidente de la República, entonces cualquier millonario podría ser encarcelado. ¿Puede olvidarse que las cárceles fueron construidas por la clase dominante para castigar a los más pobres y a los rebeldes?
2. Acabo de escuchar la larga entrevista que la periodista Carmen Aristegui le hizo al entonces candidato presidencial del PRI Peña Nieto en 2012; me llamó mucho la atención la amplia defensa que hizo del gobierno panista de Felipe Calderón del “combate contra el narcotráfico” aunque había producido entonces más de 60 mil muertes; Peña casi dijo que seguiría esa política porque era un compromiso del Estado. Meses antes el panista Calderón hizo una gran defensa de la política del priísta Ernesto Zedillo porque se pedía su encarcelamiento por crímenes de indígenas en Acteal en 1997. Carlos Salinas del PRI, por su parte, ha defendido con capa y espada a los gobierno de Fox, Calderón y Peña Nieto, así como los ha asesorado en todo lo que pidan. No ha importado el partido, lo importante para ellos es la defensa de la institución y la clase social.

3. Sólo en entrevista –también de Aristegui- el expresidente Miguel de la Madrid logró reconocer que su sucesor Salinas había sido un mal gobernante y un ladrón de presupuesto público; sin embargo no trascendió mucho porque el PRI logró silenciarlo. Por otro lado el presidente Zedillo pudo encarcelar a Raúl, el hermano de Salinas, por gigantescos desfalcos y acusaciones de asesinato. Pero al poco tiempo salió de la cárcel y reclamó los miles de millones que desfalcó y logró que se le devuelvan incluso con creces. Por ello en algunos lugares se han colocado gigantescas mantas que dicen: “El pueblo mexicano no solamente es víctima de los malos gobiernos y los empresarios explotadores, sino que es cómplice al confirmarlos con sus votos y quedarse callado ante la terrible miseria en que vive”.

4. Los expresidentes mexicanos siguen cobrando en vida los multimillonarios salarios que estando activos devengaban; además –viviendo en palacetes de lujo- cuentan en su servicio con el apoyo de más de un centenar de soldados del ejército, policías y trabajadores pagados por el Estado. Supongo que muchos de los altos exsecretarios de Estado sin llenadera –quienes como los presidentes, dejan la política siendo multimillonarios- siguen gozando de aparatos equipados de vigilancia pagados por el Estado. Basta con caminar en la Ciudad de México por Paseo de Reforma, las Lomas de Chapultepec, el Pedregal de San Ángel, Polanco, San Jerónimo, para toparse con fuerzas armadas que rodean manzanas de residencias donde viven altos políticos, poderosos financieros y empresarios. ¿Por qué los cuidan tanto si México es un país seguro?

5. Sólo el expresidente Francisco Madero estuvo horas en la cárcel antes de ser asesinado en 1913 por el Golpe de Estado fraguado en la embajada de los EEUU; después en 1920 el jefe de la Revolución Constitucionalista, Venustiano Carranza, fue desconocido y asesinado por el Grupo “Agua Prieta” encabezado por Álvaro Obregón; luego el presidente electo para un segundo mandato, el mismo Obregón, fue asesinado por un fanático clerical en 1928 cuando no había tomado el mando; por último el expresidente Ortiz Rubio fue obligado a renunciar en 1932 por mandato del expresidente Elías Calles que había establecido “Maximato”. En su momento estos cuatro hechos se vieron insignificantes porque sólo fueron “arreglos de cuentas” entre la clase gobernante. El país “siguió su marcha” para consolidar la dominación capitalista.

6. Después de 1934 –cuando se inician los periodos de seis años de gobierno- ningún presidente ha dejado de cumplir con su sexenio en el cargo. Si incluso los panistas Fox (que era un ladrón y analfabeta) y Calderón que rebasó los marcos del asesinato, pudieron permanecer en la Presidencia los seis años, ¿por qué Peña Nieto va a renunciar a los tres años si cuenta con el apoyo de Televisa, los medios de información, así como de los grandes empresarios nacionales y extranjeros? Después de las elecciones del próximo mes Peña Nieto saldrá con su “nueva mayoría” y con su “nuevo pacto” confirmado por el voto del “pueblo”. ¿Para qué sirven los procesos electorales si no para legalizar el sistema social? Todos los partidos han aceptado la jugada electoral y aunque se registren algunas protestas, los partidos seguirán avalando y recibiendo subsidios.

7. Por ello las valientes denuncias de Wikileaks de Assange, Snowden, Mannin y de Mexileaks de mi admirado súper arrojado Juan Ramón, sirven de mucho, pero realmente son poco frente a los poderosísimos medios de información que desde las agencias y los despachos noticiosos de los EEUU controlan al mundo. No tengo esperanza en poner “piedritas” molestosas en el zapato de imperialismo porque se ha acostumbrado durante más de un siglo a cargarlas; estoy esperando la construcción de enormes rocas que puedan ser arrojadas al imperio para destruirlo. Espero que el BRICS se transforme en corto tiempo en la contradicción principal que junto con otros más países –incluido el pueblo de los EEUU- ayuden a derrotar y enterrar a los asesinos e impulsores de las guerras y genocidios.



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Elecciones en México y el llamado al boicot



Quienes hoy hacen el llamado a boicotear las elecciones a nivel nacional son en su mayoría gentes bien intencionadas, gente de izquierda que, aunque no compartimos su estrategia, respetamos y sabemos que coincidimos en el fin, que es sacar a las bestias del poder y rescatar a México del atolladero en que lo tienen metido. Al mismo tiempo, les hago un llamado a no repetir discursos, a que analicen y saquen sus propias conclusiones. La idea del boicot bien puede ser algo que intencionalmente se originó en Los Pinos para asegurar que las izquierdas se mantengan desunidas.
Admiro la posición de los zapatistas por ser consecuentes con lo que predican. Como todos sabemos, ellos nunca han creído en la via electoral y hoy su posición es “no llamamos a no votar ni tampoco a votar” y resaltan que lo importante es “organizarse”. Su gran trayectoria de lucha les ha enseñado que boicotearse entre izquierdas sólo beneficia al enemigo común.

Comparto la posición de los familiares de los 43 de Ayotzinapa de que en Guerrero no hay condiciones y no debemos permitir elecciones en ese estado hasta que aparezcan con vida los estudiantes.

No es nada raro que los mexicanos sintamos desconfianza en los políticos y en los partidos, y que estemos cansados de tantos engaños y traiciones, sin embargo, no pasemos por alto que, tanto los políticos corruptos como los partidos corruptos, estos tienen nombre y apellido, sabemos quienes son y no es justo ni inteligente meter en el mismo saco a líderes honestos. Cualquier cabeza hueca es capaz de generalizar, lo difícil es averiguar.

Quienes vemos en el proyecto de Morena una alternativa para salvar a la nación, no podemos apoyar algo como un boicot nacional a las elecciones porque consideramos que para instalar un gobierno del pueblo es necesario contar con una gran fuerza política, con la cual la mayoría de las izquierdas se identifiquen, una fuerza política que esté al frente de las luchas justas y que trabaje codo a codo con los grandes movimientos sociales.

Frente a la burlona (actuada) mirada de la mafia del poder, Morena sigue ganando terreno. Ésta, como es natural, hace cualquier artimaña para afectar la imagen de nuestro partido-movimiento. Lo tragicómico es que gentes de buen corazón se vayan con la finta, que sean engañadas sin que se enteren que están siendo usadas, con la mentira de que si un gran numero de mexicanos no votan se le enviará un mensaje contundente a los malos políticos y a los malos partidos de que “no los queremos”. Muchos todavía no se quieren enterar que al llamar a abstenerse de votar benefician al PRI (vieja fuerza de derecha hoy debilitada) y afectan a Morena (nueva fuerza de izquierda que, pese a todo, sigue ganando terreno), además de que se anulan a sí mismos al desperdiciar un voto que seguramente iba a ser un voto consciente, un voto desperdiciado que si los migrantes que estamos fuera de nuestra patria pudiéramos ejercer, no dudaríamos en hacerlo. ¿Creen que le quitan el sueño a Carlos Slim, a los dueños de Televisa, a los altos funcionarios corruptos, a los monopolios, a los políticos mafiosos con la idea de no ir a votar? ¿Quién conoce a un priista o panista que se vaya a abstener del voto en estas elecciones? ¿Creen que las revoluciones se hacen enviándole mensajes al enemigo? Que cada quien saque sus propias conclusiones con responsabilidad y siendo consecuentes con lo que predicamos.

Por nuestra parte, nosotros creemos que las elecciones son un medio y no un fin, un medio para preparar el terreno rumbo a la transformación profunda; creemos que el espíritu de las elecciones es una buena oportunidad para organizar, informar, educar y concientizar; creemos que es imprescindible impulsar a líderes del pueblo para que cuando lleguen a ser elegidos a cargos públicos, puedan usar las tribunas y denunciar el atraco contra México, organizar al pueblo, denunciar toda ley antipopular y proponer leyes en beneficio de los pobres; creemos que estas elecciones bien pudiesen servir para acabar de matar al PRD, aprovechar el debilitamiento del rancio PRI y dar una paliza a todos los partidos corruptos por igual, junto con sus políticos que los conforman.

En conclusión: Morena en lo “oficial” es un partido político, pero en la práctica no pierde su esencia de movimiento social, por eso decimos que somos un partido en movimiento. El día que Morena pierda esa cualidad, ese será el día que sí tendrá validez el dicho de “todos son iguales”.

Que cada quien haga lo que le corresponda.

martes, 5 de mayo de 2015

Las elecciones se harán




1. ¿Ya se jodieron nuevamente al pueblo, a los estudiantes, haciéndoles resbalar, desgastar, cansar sus protestas y demostrándoles una vez más que el gobierno mexicano es fuerte y con él nadie puede? La historia de las luchas de los trabajadores y de las oposiciones es rica en derrotas que les ha asestado la clase millonaria en el poder. La realidad es que, por lo menos desde 1956 –cuando cerraron el internado del POLI y reprimieron a los estudiantes de la Nacional de Maestros- toda mi contabilidad de luchas ferrocarrileras, de maestros, electricistas, médicos, guerrilleros, campesinos, estudiantes, ciudadanos, todas han sido derrotas. Sólo recuerdo la victoria de López Obrador en 2005 frente a Fox, pero luego este mismo, con Calderón, lo enterró.
2. El ejército ha jugado –durante décadas- un importantísimo papel en la represión y encarcelamiento de todos esos sectores de luchadores sociales cuando el gobierno no había fortalecido sus batallones de policías federales, granaderos y policías locales. Hoy –con más de un millón de efectivos milicos el gobierno se da el lujo de bloquear y encapsular todas las marchas para retirarlas de las protestas. ¿Por qué en lugar de dos años de plantón de la CNTE o siete meses de manifestaciones de Ayotzinapa, Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Chiapas, DF, no se paraliza una semana al DF cerrando todas las carreteras, aeropuertos, bancos, embajadas y hoteles? Para ello sólo necesitamos coordinación y unidad. Pero parece imposible.

3. Carlos Navarrete -presidente nacional del PRD y firmante del Pacto con el PAN y el PRI- señaló que a siete meses de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa en Iguala, Guerrero, se está recuperando y las manifestaciones violentas “son más espaciadas y más pequeñas en impacto”; inclusive que “las acciones directas y violentas están teniendo mucho menor respaldo en el movimiento que demanda justicia y la aparición de los normalistas de Ayotzinapa”. No sé si ellos se dan cuenta, agregó, de que “la sociedad guerrerense está cada día más a favor de un proceso electoral pacífico. No creo que en su mayoría (la ciudadanía) quiera que Guerrero se mantenga en la inestabilidad y en la violencia”.

4. Los grandes empresarios, los medios de información y los partidos están muy contentos porque se recuperan políticamente y la muestra serán las elecciones donde toda la clase dominante gana. Los que perdemos somos los ciudadanos, el pueblo, que otra vez hemos sido burlados al no aclarase ni mínimamente las matanzas, desapariciones y represiones a estudiantes, campesinos, obreros y a quienes salen a las calles y los campos a protestar. Lo más seguro es que después de las elecciones (“a toro pasado”) comiencen a aparecer algunas cosas. Parece que fue mala estrategia de los padres viajar a la ONU y al extranjero, porque en México lo que no se hace directamente en las calles no funciona.

5. O quizá se pensó en llevar la denuncia a otros países del mundo porque en México –como siempre ha sido- el gobierno había aplicado la política de cansancio y desgaste que desde hace muchas décadas le ha resultado beneficiosa. El periodista Jorge Ramos afirma con insistencia que “en cualquier país del mundo una denuncia de compra de mansiones a contratista de gobierno, cualquier presidente de una nación ya hubiese renunciado”; en México –con historias peores durante un siglo- nadie renuncia. Y ningún presidente renuncia por eso que se llama “presidencialismo mexicano” y eso que se llama “corporativismo” que durante muchas décadas ha demostrado una enorme fortaleza.

6. Desde hace tres meses preveíamos que las campañas políticas y las elecciones matarían el movimiento social de protesta y repudio al gobierno. El todos los partidos están de fiesta –como declara el oportunista Navarrete del PRD- porque Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Michoacán, avanzan positivamente hacia la competencia electoral. La realidad es que a pesar de la devaluación, el desplome de la productividad, la falta de inversiones, el desempleo, la inestabilidad, al Peña, Videgaray, Osorio y demás, no se les ve nada nerviosos ni preocupados porque tienen el control absoluto de la clase política y empresarial. Desde los sesenta he visto que gobierno y PRI, a pesar de los problemas, nunca han estado en jaque.

7. Los procesos electorales, así como la llamada democracia electoral, nacieron de la cabeza inteligente de la burguesía como una gran forma de control. Puta, “si en las aristocracias feudales no se votaba, ¿no fue una ganancia del pueblo que la burguesía le haya concedido el derecho de votar? No solo eso; la burguesía ha autorizado la formación de partidos con multimillonarios subsidios, libertad para hacer propaganda y para que libremente se designen candidatos. ¿Qué más democracia quieren si los tres poderes están al servicio del pueblo? Si en el gobierno del pueblo se cometen errores no es por falta de voluntad; son pequeños errores que no afectan a todo el país porque este es más grande que los descontentos”.

8. En los últimos años el fachopanista Calderón que creímos que era un imbécil y que sólo gobernaría unos meses, con el apoyo del ejército y de los EEUU, destruyó a la APPO, se comió al PRD, cesó a 44 mil electricistas, debilitó a los mineros, aisló en Chiapas al EZLN, se impuso a López Obrador. Hoy Peña Nieto, con el trabajo adelantado de Calderón, entró e impuso las 11 o 12 reformas constitucionales con una facilidad inaudita. Pero allí están los procesos electorales que sirven para ver la cara de tontos, de imbéciles, a todos los que con su voto hacen mucho más fuerte al sistema capitalista y, en estos años, golpean con mucha fuerza la lucha social. Ni modo, es la expresión de la conciencia formada por el capitalismo.



Blog del autor: http://pedroecheverriav.wordpress.com

Votar o no votar, el falso dilema



Las elecciones que se avecinan han puesto sobre la mesa una corriente de opinión que considera que, frente a la pronunciada descomposición del proceso electoral y los partidos políticos, es necesario manifestarse haciendo un llamado a no votar. Este hecho ha prendido los focos rojos de los defensores a ultranza del régimen pero también de las buenas conciencias de la izquierda liberal, quienes utilizando argumentos más o menos elaborados consideran equivocado el llamado a la abstinencia electoral.
Los liberales conservadores consideran que a nadie le conviene que el proceso electoral sea boicoteado toda vez que esto no sólo golpea a sus principales actores -los partidos y los institutos y tribunales electorales- sino a todo el sistema social, pues las elecciones deben cumplir con su misión esencial: minimizar el conflicto y dar continuidad a las instituciones del estado para mantener viva a la república. Si se debilita al sistema electoral se debilita el conjunto del sistema social, lo que profundizaría el disenso y la violencia afectando a los más débiles y tirando por la borda un proceso histórico que ha cobrado muchas vidas y ha costado muchísimo dinero.

Por su parte, la izquierda electoral con MORENA a la cabeza, consideran una contradicción que si la desconfianza popular hacia las elecciones tiene como fuente principal al PRI se llame a la abstención o a la anulación, pues ello favorecería claramente al partido en cuestión, el cual cuenta con el mayor voto duro de todos los contendientes. En la medida en que el electorado se quede en casa, las probabilidades de que la correlación de fuerzas partidistas cambie es más difícil toda vez que ganará entonces el principal responsable de la crisis política que vivimos. Más aún, ponen como ejemplo del potencial de la presente coyuntura los procesos electorales que han llevado al poder a Evo Morales o al desaparecido comandante Chávez, gracias a los cuales se han logrado grandes transformaciones sociales en sus respectivos países.

Los argumentos arriba mencionados son sólo la punta del iceberg de toda la polémica que se ha desatado en los medios de comunicación y en las redes sociales sobre el tema, pero en general dicha polémica gira alrededor de la moral ciudadana o de las consecuencias no esperadas de la abstención o la anulación del voto. Al final pasan por alto el hecho de que las elecciones no son solamente un proceso para nombrar representantes sino también y sobre todo un momento en el que el ciudadano manifiesta su sentir con respecto al régimen político y sus actores. Dadas las circunstancias y tomando en cuenta la sordera y ceguera de las instituciones del estado para con las protestas masivas que expresan el hartazgo de buena parte de los habitantes de este país, resulta lógico considerar la posibilidad de manifestar ese descontento en las urnas. Máxime si el votante percibe que las similitudes en prácticas políticas, programas de gobierno y corruptelas sistemáticas de los partidos políticos son muchos más fuertes y visibles que sus supuestas diferencias, que sólo se aprecian en los colores y diseño de su propaganda electoral.

Empero, al final hay que reconocer que el dilema entre votar y no votar es falso, aun considerando que en determinadas condiciones puede abrir la puerta a gobierno más abiertos y sensibles las demandas populares, como a los que me refería arriba. Las condiciones políticas en Venezuela y Bolivia, que permitieron el triunfo de los gobiernos actuales, se dio en medio de una crisis terminal de los viejos regímenes políticos, los cuales agotados por sus contradicciones y su incapacidad para responder a los principales conflictos que enfrentaban dieron paso a una nueva corrrelación de fuerzas que se manifestó en las urnas pero que había sido construida fuera del sistema electoral y sobre todo en la calle y en las organizaciones de base. Las elecciones confirmaron lo que se había ganado en la lucha social, la que una vez madura y fuerte pudo rebasar a los partidos tradicionales y tomar el poder desde las urnas.

Pero ése no es el caso de México, ya que si bien el agotamiento de su régimen político es inocultable, aún no se ha formado una fuerza social capaz de darle la puntilla y abrir el paso a una nueva época en su historia. Las manifestaciones y protestas están tomando fuerza, madurando y logrando consensos en amplios sectores de la población, pero por lo visto aún no logran romper con el monopolio de los partidos para gestionar sus intereses. Es aquí en donde resulta más clara la falacia del dilema que nos ocupa: no será en estas elecciones -a pesar de lo que digan los liberales de izquierda- como se logrará emular las hazañas de venezolanos o bolivianos. Será gracias a la organización de la protesta y del descontento fuera de los partidos como poco a poco se podrá construir la oportunidad para tomar el poder por las urnas. Mantener el ojo exclusivamente en las elecciones sólo servirá para que lo anterior no sea visible.



Blog del autor: http://lavoznet.blogspot.mx/2015/04/votar-o-no-votar-el-falso-dilema.html 

AMLO un mulo incansable: desde 2005 recorre diario 200 kilómetros y pronuncia cinco discursos



1. Anoche estuvo Andrés Manuel López Obrador (AMLO) presidiendo un mitin en Mérida, Yucatán; hace una semana estuvieron los del PAN en el mismo parque de La Mejorada con la presencia de por lo menos cinco de sus dirigentes nacionales. Pero AMLO hizo ayer mitin por la mañana en ciudad del Carmen, Campeche (a unos 500 kilómetros de Mérida), a las 17 horas en Ticul, Yucatán y tres horas después en Mérida. Sus discursos son de 30 a más de 60 minutos desde que en 2005 comencé a escucharlos con atención. ¿Cómo puede resistir esa dinámica que desde 2005 lo han llevado a realizar más de cinco mil discursos en todo el país y subir y bajar en igual número de templetes no siempre bien colocados? ¡La convicción!

2. Mi respeto absoluto al trabajo político de López Obrador, así como al de Marcos del EZLN. AMLO no sólo ayudó a construir el PRD en 1988-89, sino que en menos de tres años, a partir de 2012, ha logrado construir un partido de alrededor de tres millones de afiliados partiendo casi de la nada. Por ello me explico la existencia de caudillos y cierto autoritarismo que demuestran frente a las críticas del resto de los mortales cuya experiencia en trabajos anteriores casi siempre ha sido nula. Esos personajes, como los curas Méndez Arceo, Samuel Ruiz, Raúl Vera y Alejandro Solalinde, el mismo Javier Sicilia, tuvieron o han tenido el carácter y perfil de dirigentes y lo han aprovechado de manera positiva. Pero la burguesía mexicana sigue fuerte y firme.

3. El PRI y el PAN, así como los demás partidos de la derecha y el empresariado, no pueden tener personajes políticos de valor para el pueblo porque ellos sólo han luchado por intereses privados. ¿Puede acaso hablarse bien del Manuel Clouthier –el único panista popular- cuando además de priísta antes de 1982, fue representante formal, dirigente de organizaciones empresariales? En la izquierda, por el contrario: al representar históricamente los intereses de los explotados, de los oprimidos y los miserables, se crea un gran espacio para que personajes: el con mucho más grande mexicano Ricardo Flores Magón (1873-1922), den su vida en defensa del pueblo explotado. Por ello cualquier lucha contra el capitalismo prestigia a quienes batallan.

4. Nadie, ningún político, en mil años de historia de México ha recorrido aunque sea una vez, la mayoría de los 2 mil 500 municipios del país; López Obrador los ha recorrido todos, por lo menos cinco veces. Y los ha visitado viajando en camionetas y pronunciando por lo menos un discurso en cada lugar. Por ejemplo: ha estado en Yucatán desde 2005 –como en los demás estados- unas 25 veces, y, en las giras ha permanecido cuatro días de la semana haciendo mítines en 16 poblaciones por lo menos. Sólo en Yucatán ha pronunciado más de 160 discursos en 10 giras, más entrevistas, reuniones de organización, etcétera. ¿Cuántos discursos en los 32 estados? Más de cinco mil 120 más los de los siguientes días. ¿Saben por qué aguanta como un mulo? Por pura convicción.

5. Los candidatos presidenciales, por lo menos desde que en 1957 fue candidato López Mateos, en campaña presidencial de seis meses (enero a junio), recorren en avión y helicópteros, generalmente las 32 capitales de los estados del país, más una o dos ciudades importantes pronunciando un discurso; formalmente leen un promedio de 100 peroratas. ¿Son más importantes 100 discursos que cinco mil? Otra vez el problema no es de discursos o sacrificios, sino de estructura de poder. López Obrador no regala despensas, tarjetas o dinero; tampoco ofrece música y artistas en vivo; sólo palabras y más palabras. El PRI y el PAN, por el contrario, no ofrecen discursos, pero sí muchos vales, tortas y refrescos para todos los asistentes.

6. Yo no estoy afiliado a partido político alguno, pero como observador y articulista de opinión he estado en el DF y Yucatán, desde 2005, en por lo menos 50 mítines de AMLO. Los mejores fueron los de 2005 cuando el “desafuero” hasta diciembre de 2006, porque hubo muchas esperanzas en que las cosas cambiaran. Quizá en menor escala la misma esperanza se registró con Cárdenas en 1988 después de las elecciones de julio. ¿Es que valen los simples discursos llenos de críticas, de llamados sin dejar nada, ninguna propuesta para movilizaciones y protestas del mismo pueblo? Los discursos de AMLO son muy claros y arrancan muchos aplausos pero después de concluir el acto cada quien se va a su casita sin compromiso alguno.

7. El PRI, aunque sin tribunos o caudillos prestigiados, cuenta con mucha estructura y dinero. Cuando se retira el candidato presidencial de un estado quedan el gobernador y el PRI repartiendo dinero y comisiones en cada población. Dado que cuentan con estructura de transporte, en medios de información y los servicios con que cuenta el estado, les resulta fácil consolidar el trabajo. Por el contrario, cuando López Obrador se retira de cada estado sus dos o tres muchachitos sólo hacen lo que con su voluntad pueden. AMLO ha enseñado mucho trabajo y honestidad, pero en el México de la enorme corrupción, quienes siguen dominando son el PRI, PAN, el empresariado y los medios de información.

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