viernes, 14 de abril de 2017

¿Podrán las broncas y divisiones interpartido en el PRI, PAN, PRD y demás, arreglarse con dinero?


1. Todas las organizaciones políticas centralizadas del mundo, con aparatos directivos e ideologías cerradas -particularmente donde se mueve mucho dinero y poder- están condenadas a sufrir divisiones por la enorme disparidad de ideologías e intereses. Las grandes y poderosas organizaciones evitan muchas divisiones repartiendo dinero, cargos, poder; pero eso no evita las divisiones, sólo las ocultan o las retrasan. Por ello la mayoría de los anarquistas están contra la centralizaciones y los aparatos directivos; solo batallan contra gobiernos, empresarios, capitalismos, en luchas concretas y cuando éstas terminan –sin ambicionar dinero o poder- se disuelven para otras batallas o luchas anticapitalistas.
2. En México, dentro del PRI, obviamente, hay fuertes confrontaciones entre corrientes políticas por la candidatura presidencial; están los seguidores de Osorio, Videgaray, Meade, pero las “patadas bajo la mesa” son muy finas, no se ven porque están en la cúspide. Más aún, no es entre los aspirantes sino entre los viejos “camajanes” como Carlos Salinas, Fernández de Cevallos, Felipe Calderón, Cuauhtémoc Cárdenas que no quieren perder sus influencias en el partido al que pertenecen. Lo que sucede en el PRI, se registra de manera parecida en el PAN, el PRD y comienzan a vislumbrarse entre los partidos pequeños y jóvenes. Pero en la provincia o los estados las “patadas” son más claras.

3. Los golpes bajos entre los grupos aspirantes presidenciales entre la derecha panistas/ empresarial hoy se registran entre el expresidente Calderón, que quiere imponer a su esposa para reconfirmar su fuerza y su poder dentro del PAN; del otro lado está el presidente del PAN –Ricardo Anaya- y todos los críticos de Calderón que durante el sexenio de éste, casi estuvieron en la banca. Hay un magnífico libro que explica que el presidente Peña está comprometido con Calderón. Esa división en el PAN se está profundizando y ha llegado a los estados de la República. Sin embargo, como en el PRI, en el PAN se juegan muchos miles de millones que buscan que esta división no se agrande y sea solucionado con dinero y repartiendo cargos políticos.

4. Donde la división puede liquidar o desaparecer el partido, es en el PRD cuyos dirigentes “socialistas” o socialdemócratas, han querido consolidar una alianza con el derechista PAN y algunos con el PRI; sin embargo probablemente la mitad de sus militantes buscan apoyar al partido Morena de López Obrador. Las elecciones de junio en el Estado de México –con más de 16 millones de habitantes y el más poderoso de la República- van a ser un gran termómetro y laboratorio de las elecciones presidenciales de 2018. Si los lopezobradoristas obtienen la gubernatura se crean posibilidades muy cercanas a ganar la Presidencia; pero si la obtiene el PRI mucho dependerá de la personalidad de López Obrador.

5. De entrada se ha demostrado que el candidato del PRI -al ser una personalidad directa de padres y abuelos del grupo Atlacomulco- le van a echar todo para su triunfo y el pasado domingo se demostró que el mismo presidente Peña le estaba echando “todos los kilos”. Por el contrario, la candidata del partido Morena, Delfina, que es una maravillosa profesora, no parece estar ni mínimamente a “la altura” de esa gran “batalla de búfalos” del PRI que van por todo. Creo que Alejandro Encinas pudo ser el candidato (quizá oportunistamente se conserva para la CDMX) pero no se sabe cuál fue el motivo por no haber aceptado. ¿O es que no se decidió competir para ganar como mil veces se ha dado en el país? Delfina estaría bien en otro momento; no aquí ni ahora.

6. ¿Cuántos líderes nacionales -50, 100, 200- de Morena ayudarán a Delfina ante la fuerte caballada del PRI en el Estado de México? ¿Cuántos miles de autobuses acarrearán gente como hizo el PRI el pasado domingo que fue una romería? Si, realmente, el 98 por ciento de la gente nunca supo si fue a una fiesta, a una vaquería, a un entierro y sólo respondió que la llevaron, que le dieron dinero por su delegado y que por ello están dispuestos a obedecerlo. Esa es la política real en México, el 98 por ciento de los que votan porque ya han vendido su credencial de elector por dos días de comida. Pero como odio que la gente se queje porque la mintieron, a veces pienso que todo está totalmente arreglado a cambio de otras cosas.

Blog del autor: http://pedroecheverriav.wordpress.com

martes, 7 de febrero de 2017

¿Y las nueces?

El país está convulsionado por el alza de la gasolina y de la electricidad y gas y asustado ante el derrumbe del peso y el aumento de la carestía de la vida. En un año los salarios y los ahorros perdieron un tercio de su valor frente al dólar porque desde la comida hasta el combustible de los mexicanos es importado y pagado en esa moneda. Además, mientras se suceden los cortes de carreteras y los saqueos, Peña Nieto nombra secretario de Relaciones Exteriores a quien invitó a Trump para que amenazase e insultase a México en México agachándose así aún más ante el nazi gringo.
El EZLN reunido, en esos mismos momentos, opinaba sobre la ciencia en sendos discursos vacíos de ideas de Galeano-Marcos y del subcomandante Moisés.

Mientras el país se agita, la reunión del EZLN no dijo una palabra sobre ningún problema nacional o internacional ni sobre las movilizaciones que estallan en todos los estados. Se limitó a hablar, muy en general, sobre las futuras elecciones presidenciales que ni siquiera se sabe a ciencia cierta si llegarán a realizarse…

Se esperaba conocer a fin del 2016 el nombre de la candidata del Congreso Nacional Indígena y del EZLN y el programa anticapitalista que Galeano-Marcos había prometido para esa fecha. Pero hasta ahora no hay nada. Sobre el Concejo de Gobierno que el CNI dice que formará no se sabe quiénes ni cómo lo instalarían, cómo llegaría a gobernar ni en nombre de quiénes y para qué o quiénes gobernaría.

Mientras la Organización Política de los Trabajadores (OPT) y la Nueva Central Obrera llaman a organizar la protesta contra los aumentos y lo mismo hacen incluso algunos grupos de Morena el EZLN permanece lamentablemente mudo. El aumento de los fletes y de los costos de todos los productos e insumos necesarios para la vida de las comunidades indígenas ¿no afecta acaso ni preocupa a esas comunidades?

Fuera de las viejas frases ambiguas sobre “un mundo donde quepan todos los mundos” (¿también el de los esclavistas, el de los explotadores, el del capital financiero, el de las transnacionales?) Galeano-Marcos no dice nada y en la declaración final del subcomandante Moisés sólo hay una expresión de buenos deseos y faltan por completo las ideas concretas sobre cómo llevarlos a la práctica.

¿Es posible derrocar al capitalismo por vías exclusivamente pacíficas, como dice Moisés mientras el capitalismo prepara una guerra mundial y lleva a cabo continuamente guerras colonialistas? ¿Es posible “hacerse a un lado”, “salir” del capitalismo, “construir una nueva casa”? ¿Dónde y cómo?

¿Es posible “sacar” pacíficamente “al capitalismo de las comunidades”, que están sumergidas en ese capitalismo, rodeadas por él, compran y venden en el mercado lo que necesitan o producen y aceptan gran parte de los valores que el capitalismo les impuso? ¿Quiere el EZLN un cambo social o disfraza sólo el deseo –legítimo- de que los indígenas tengan las mismas condiciones de explotación que el resto de los mexicanos? Una cosa es el deseo de paz que tiene toda persona en su sano juicio y otra es sustituir el análisis frío por retórica o moralina inocua y desarmante.

Incluso si se piensa en una participación en las elecciones –que volverán a ser fraudulentas, si llegasen a realizarse- habrá que pensar también en cómo hacer respetar un eventual resultado positivo de quienes quieren acabar con la oligarquía feroz y sangrienta que defenderá sus privilegios con uñas y dientes. ¿Qué propone el EZLN-CNI a los millones de simpatizantes de MORENA partidarios de un cambio social y a los otros millones que pertenecen a la vasta “izquierda social”? ¿Cuáles son las ideas-fuerzas, los objetivos centrales con los que es posible ganar el apoyo de la parte más enérgica y decidida de la juventud y de los explotados de México?

¿Qué impide además al EZLN –o a MORENA- convocar una Asamblea de todos los movimientos, sindicatos, grupos y partidos que se oponen al PRIAN para buscar con ellos puntos en común que abran una alternativa política, social y económica en México?

En julio del 2016, en mi artículo “En caso de Trump” llamé a tomar las medidas indispensables para hacer frente a su seguro éxito. Ahora Trump, un racista, nazi, antimexicano está ahí y el gobierno mexicano nombra secretario de Relaciones Exteriores al que lo promovió en nuestro país. ¿No es hora de que el EZLN-CNI y MORENA al menos golpeen juntos sobre el clavo de la ofensiva imperialista aunque mantengan y discutan con altura sus diferencias?

Reitero una vez más mi propuesta: Si el EZLN-CNI y MORENA quieren concentrarse en la campaña electoral, que asuman entonces el compromiso público de centrar sus ataques contra la oligarquía nefasta que gobierna el país, de dar forma civilizada a la discusión en el seno de quienes la combaten y que decidan, un mes antes de las elecciones –si es que se llega a ellas- que el candidato o la candidata con menos apoyo y perspectivas decline su candidatura en favor del mejor situado. De todos modos, las campañas ya estarán terminadas, los dados ya estarán echados y se sabrá a qué atenerse…

Si se quiere realmente que la tierra sea para quien la trabaja, la liberación de todos los presos políticos y sociales o la autonomía y la autogestión social generalizada, hay que apoyar ya, ahora, las experiencias de construcción de poder popular local como las policías comunitarias y centrar las respectivas campañas electorales en la organización y coordinación de los movimientos sociales y en la creación de un Frente Único basado en algunos puntos consensuados.

Hay que caminar independientemente pero convergiendo en el objetivo de derrocar al gobierno de la oligarquía y los grandes capitalistas. Los sectarismos y las ambiciones personales deben ser dejadas de lado en interés de la gran mayoría de los mexicanos. El desprecio racista o la prepotencia fatua deben desaparecer para evitar los desastres que se aproximan en el campo internacional y en México mismo.

Declaración del V Congreso Nacional Indígena



Congreso Nacional Indígena / EZLN
Enlace Zapatista


A los Pueblos Originarios de México
A la Sociedad Civil de México y del Mundo

A la Sexta Nacional e Internacional

A los Medios Libres de Comunicación

Hermanos, hermanas

Es el momento de los pueblos, de sembrarnos y reconstruirnos. Es el momento de pasar a la ofensiva y es este el acuerdo que se dibuja en nuestros ojos, en los individuos, en las comunidades, en los pueblos, en el Congreso Nacional Indígena; es tiempo de que la dignidad gobierne este país y este mundo y a su paso florezcan la democracia, la libertad y la justicia.

Damos a conocer que en la segunda etapa del V CNI evaluamos minuciosamente el resultado de la consulta a los pueblos que somos el Congreso Nacional Indígena y que tuvo lugar los meses de octubre, noviembre y diciembre de 2016, en los cuales de todos los modos, las formas y las lenguas que nos representan en la geografía de este país emitimos acuerdos de asambleas comunales, ejidales, de colectivos, municipales, intermunicipales y regionales, que una vez más nos llevan a entender y asumir con dignidad y rebeldía la situación por la que atraviesa nuestro país, nuestro mundo.

Saludamos los mensajes de apoyo, de esperanza y de solidaridad que dieron intelectuales, colectivos y pueblos que reflejan esperanza ante nuestra propuesta a la que denominamos “Que Retiemble en Sus Centros la Tierra” y que hicimos pública en la primera etapa del V CNI, saludamos también las voces críticas, muchas de ellas con argumentos fundamentalmente racistas, que reflejan una indignación rabiosa y desprecio por pensar en que una mujer indígena pretenda no sólo contender en una elección presidencial, sino plantear cambiar realmente, desde abajo, a este dolido país.

A todos ellos, les decimos que en efecto retembló la tierra y nosotros con ella, y que pretendemos sacudir la conciencia de la nación, que en efecto pretendemos que la indignación, la resistencia y la rebeldía figuren en las boletas electorales del 2018, pero que no es nuestra intención competir en nada con los partidos y toda la clase política que aun nos debe mucho; cada muerto, desaparecido, encarcelado, cada despojo, cada represión y cada desprecio. No nos confundan, no pretendemos competir con ellos porque no somos lo mismo, no somos sus palabras mentirosas y perversas. Somos la palabra colectiva de abajo y a la izquierda, esa que sacude al mundo cuando la tierra retiembla con epicentros de autonomía, y que nos hacen tan orgullosamente diferentes que:

Mientras el país está sumergido en el miedo y el terror que nace entre miles de muertos y de desaparecidos, en los municipios de la montaña y costa de Guerrero nuestros pueblos han creado condiciones de seguridad y justicia verdadera; en Santa María Ostula, Michoacán, el pueblo Nahua se ha unido con otras comunidades indígenas para mantener la seguridad en manos de los pueblos, en donde el epicentro de la resistencia es la asamblea comunal de Ostula, garante de la ética de un movimiento que ha permeado ya los municipios de Aquila, Coahuayana, Chinicuila y Coalcomán. En la meseta purépecha la comunidad de Cherán ha demostrado que con organización, sacando a los políticos de su estructura del mal gobierno y ejerciendo sus propias formas de seguridad y gobierno se puede no sólo construir la justicia, sino que al igual que en otras geografías del país sólo desde abajo, desde la rebeldía se reconstruyen nuevos pactos sociales, autónomos y justos, y no dejamos ni dejaremos de construir desde abajo la verdad y la justicia negada para los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa, Guerrero, desaparecidos, los 3 compañeros estudiantes que fueron asesinados y los compañeros heridos, todos por el narco gobierno mexicano y sus fuerzas represivas. Mientras tanto los malos gobiernos criminalizan la lucha social, la resistencia y la rebeldía, persiguiendo, acosando, desapareciendo, encarcelando y asesinando a hombres y mujeres cabales que luchan por causas justas.
Mientras la destrucción alcanza todos los rincones del país, sin conocer límites alejando la pertenencia a la tierra y a lo sagrado, el pueblo Wixárika, junto con los comités en defensa de la vida y del agua del altiplano potosino han dado muestra de que se puede defender un territorio, su medio ambiente y equilibrios con base en reconocerse uno con la naturaleza, con una visión sagrada que renueva cada día los vínculos ancestrales con la vida, la tierra, el sol y los antepasados, abarcando 7 municipios en el territorio sagrado ceremonial de Wirikuta en San Luis Potosí.
Mientras los malos gobiernos deforman las políticas del Estado en materia educativa poniéndola al servicio de las corporaciones capitalistas para que ésta deje de ser un derecho, los pueblos originarios crean primarias, secundarias, bachilleratos y universidades con sistemas educativos propios, basados en la protección de nuestra madre tierra, en la defensa territorial, en la producción, en las ciencias, en las artes, en nuestras lenguas y pese a que la mayoría de esos procesos crecen sin apoyo de ningún nivel del mal gobierno, está al servicio de todas y todos.
Mientras los medios de comunicación de paga, voceros de quienes prostituyen cada una de las palabras que difunden y engañan manteniendo dormidos a los pueblos del campo y la ciudad, haciendo pasar por delincuentes a quienes piensan y defienden lo que es suyo y siempre son los malos, los vándalos, los inadaptados. En tanto que los que viven de la ignorancia y la enajenación son los socialmente bien, y los que oprimen, reprimen, explotan y despojan son siempre los buenos, los que merecen ser respetados y gobernar para servirse. Y mientras eso pasa los pueblos han hecho medios propios de comunicación ideando formas diversas para que la conciencia no sea opacada por la mentira que los capitalistas imponen, usándolos además para fortalecer la organización de abajo, de donde nace cada palabra verdadera.
Mientras la “democracia” representativa de los partidos políticos se ha convertido en una burla a la voluntad popular, en la que los votos se compran y se venden como una mercancía más y se manipula por la pobreza en la que los capitalistas mantienen a las sociedades del campo y de las ciudades, los pueblos originarios siguen cuidando y fortaleciendo formas de consensos y asambleas como órganos de gobierno en las que la voz de todos y todas se hacen acuerdos profundamente democráticos, abarcando regiones enteras a través de asambleas que versan en torno a los acuerdos de otras asambleas y estas a su vez surgen de la voluntad profunda de cada familia.
Mientras los gobiernos imponen sus decisiones en beneficio de unos cuantos, suplantando la voluntad colectiva de los pueblos, criminalizando y reprimiendo a quien se oponga a sus proyectos de muerte que imponen sobre la sangre de nuestros pueblos como es el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, fingiendo que consultan mientras imponen su muerte, los pueblos originarios tenemos los modos y las formas constantes de consulta previa, libre e informada por pequeña o grande que ésta sea.
Mientras que con sus reformas privatizadoras los malos gobiernos entregan la soberanía energética del país a los intereses extranjeros y los altos costos de la gasolina delatan la mentira capitalista que sólo traza caminos para la desigualdad y la respuesta rebelde de los pueblos indígenas y no indígenas de México, que los poderosos no podrán ocultar ni callar; los pueblos hacemos frente y luchamos por detener la destrucción de nuestros territorios por el fracking, los parques eólicos, minería, los pozos petroleros, gaseoductos y oleoductos en estados como Veracruz, Sonora, Sinaloa, Baja California, Morelos, Oaxaca, Yucatán y todo el territorio nacional.
Mientras los malos gobiernos imponen una alimentación tóxica y transgénica a todos los consumidores del campo y las ciudades, los pueblos Mayas mantienen una lucha incansable por detener la siembra de transgénicos en la península de Yucatán y en todo el país por conservar la riqueza genética ancestral, que además significa nuestra vida y organización colectiva y la base de nuestra espiritualidad.
Mientras la clase política sólo destruye y promete, los pueblos construimos no para gobernar sino para existir con autonomía y libre determinación.
Nuestras resistencias y rebeldías constituyen el poder de abajo, no ofrecen promesas ni ocurrencias, sino procesos reales de transformación radical en la que participan todas y todos y que son tangibles en las diversas y enormes geografías indígenas de esta nación. Es por eso que como Congreso Nacional Indígena, reunidos en este V Congreso 43 pueblos de este país, ACORDAMOS nombrar un Concejo Indígena de Gobierno con representantes hombres y mujeres de cada uno de los pueblos, tribus y naciones que lo integran. Y que este concejo se proponga gobernar este país. Y que tendrá como voz a una mujer indígena del CNI, o sea que tenga sangre indígena y conozca su cultura. O sea que tiene como vocera a una mujer indígena del CNI que será candidata independiente a la presidencia de México en las elecciones del año 2018.

Es por eso que el CNI como la Casa de Todos los Pueblos somos los principios que configuran la ética de nuestra lucha y en la que caben todos los pueblos originarios de este país, esos principios en los que se aloja el Concejo Indígena de Gobierno son:

Obedecer y no mandar

Representar y no suplantar

Servir y no servirse

Convencer y no vencer

Bajar y no subir

Proponer y no imponer

Construir y no destruir

Es lo que hemos inventado y reinventado no por gusto, sino como la única forma que tenemos de seguir existiendo, es decir esos nuevos caminos sacados de la memoria colectiva de nuestras formas propias de organización, son producto de la resistencia y la rebeldía, del hacer frente cada día a la guerra que no ha parado y que no ha podido acabar con nosotros. En esas formas no sólo ha sido posible trazar el camino para la reconstitución integral de los pueblos, sino nuevas formas civilizatorias, esperanzas colectivas que se hacen comunitarias, municipales, regionales, estatales y que están dando respuestas precisas a problemas reales del país, lejos de la clase política y su corrupción.

Desde este V Congreso Nacional Indígena llamamos a los pueblos originarios de este país, a los colectivos de la Sexta, a los trabajadores y trabajadoras, frentes y comités en lucha del campo y las ciudades, a la comunidad estudiantil, intelectual, artística y científica, a la sociedad civil no organizada y a todas las personas de buen corazón a cerrar filas y pasar a la ofensiva, a desmontar el poder de arriba y reconstituirnos ya nos sólo como pueblos, sino como país, desde abajo y a izquierda, a sumarnos en una sola organización en la que la dignidad sea nuestra palabra última y nuestra acción primera. Los llamamos a organizarnos y parar esta guerra, a no tener miedo a construirnos y sembrarnos sobre las ruinas dejadas por el capitalismo.

Es eso lo que nos demanda la humanidad y nuestra madre que es la tierra, en ello encontramos que es el tiempo de la dignidad rebelde y que materializaremos convocando a una asamblea constitutiva del Concejo Indígena de Gobierno para México en el mes de Mayo de 2017 y desde este momento tenderemos puentes a los compañeros y compañeras de la sociedad civil, los medios de comunicación y los pueblos originarios para hacer retemblar en sus centros la tierra, vencer el miedo y recuperar lo que es de la humanidad, de la tierra y de los pueblos, por la recuperación de los territorios invadidos o destruidos, por la presentación de los desaparecidos del país, por la libertad de todas y todos los presos políticos, por la verdad y la justicia para los asesinados, por la dignidad del campo y de la ciudad. Es decir, no tengan duda, vamos por todo, pues sabemos que tenemos enfrente quizá la última oportunidad como pueblos originarios y como sociedad mexicana de cambiar pacífica y radicalmente nuestras formas propias de gobierno, haciendo que la dignidad sea el epicentro de un nuevo mundo.

Desde Oventik, Territorio Zapatista, Chiapas, México

Nunca Más un México Sin Nosotros

Congreso Nacional Indígena

Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2017/01/01/y-retemblo-informe-desde-el-epicentro/

2018 El poder de abajo


Es inédito en América  Latina que decenas de pueblos y naciones indígenas decidan dotarse de un gobierno propio. La reciente decisión del quinto Congreso Nacional Indígena (CNI) de crear un Concejo Indígena de Gobierno, luego de la consulta y aprobación por 43 pueblos, que se propone gobernar este país, tendrá hondas repercusiones en el país y el mundo.

Como señala el comunicado ¡Y retembló!, estamos ante decenas de procesos de transformación radical, de resistencias y rebeldías que constituyen el poder de abajo, que ahora se expresará en el Concejo de Gobierno. De manera simultánea, el organismo tendrá como vocera una mujer indígena, que será candidata independiente en las elecciones de 2018.

Es el modo que los pueblos encontraron para que la indignación, la resistencia y la rebeldía figuren en las boletas electorales de 2018. De ese modo pretenden sacudir la conciencia de la nación, para desmontar el poder de arriba y reconstituirnos, ya no sólo como pueblos, sino como país. El objetivo inmediato es parar la guerra, crear las condiciones para organizarse y superar colectivamente el miedo paralizante que provoca el genocidio de arriba.

En la parte final el comunicado destaca que quizá esta sea la última oportunidad como pueblos originarios y como sociedad mexicana de cambiar pacíficamente y radicalmente nuestras propias formas de gobierno, haciendo que la dignidad sea el epicentro de un nuevo mundo.

Hasta ahí, a grandes rasgos, la propuesta y el camino para hacerla realidad. Desde la distancia llama la atención que los debates desde el pasado mes de octubre se hayan centrado en la cuestión de la vocera indígena como candidata en las elecciones de 2018, dejando de lado un tema fundamental que, creo, es la conformación del Concejo Indígena de Gobierno. Es evidente que no se puede entender la nueva cultura política que encarnan el CNI y el EZLN con las anteojeras de la vieja cultura, centrada en discursos mediáticos y en las elecciones como forma casi única de hacer política.

Que los pueblos indígenas de México decidan crear un concejo de gobierno parece un asunto de la mayor importancia. Son pueblos y naciones que ya no serán gobernados por nadie más que por ellos mismos. Millones de hombres y mujeres establecen su autogobierno de forma coordinada, en un solo concejo, que los representa a todos y todas. Es un parteaguas para los indígenas, que tendrá repercusiones en toda la sociedad, como la tuvo el alzamiento del primero de enero de 1994.

Aquí es donde conviene hacer algunas aclaraciones ante las más disparatadas interpretaciones y, si estoy equivocado, adelanto mis disculpas. La cultura política que practican el zapatismo y el CNI consiste en promover el autogobierno de todos los sectores de la sociedad: rurales y urbanos, indígenas, campesinos, obreros, estudiantes, profesionales y todos los sectores que se quieran sumar. Nunca pretendieron gobernar a otros, no quieren suplantar a nadie. El mandar obedeciendo es una forma de gobierno para todos los oprimidos, que cada quien implementa a su modo.

El comunicado aclara que no pretenden competir con los políticos profesionales, porque no somos lo mismo. Nadie que conozca mínimamente el zapatismo, a lo largo de estos 23 años, puede imaginar que van a dedicarse a contar votos, a conseguir cargos en gobiernos municipales, estatales o federal. No se dedicarán a sumar ni a restar a las siglas electorales, porque van por otro camino.

En tiempos de guerra contra los de abajo, creo que la pregunta que se hacen el CNI y el EZLN es ¿cómo contribuir a que los más diversos sectores del país se organicen? No se trata de que ellos los organicen, esa es tarea de cada quien. Se trata de cómo apoyar, cómo crear las condiciones para que eso sea posible. La candidatura indígena va en esa dirección, no como juntavotos, sino como posibilidad de diálogo, para que otros y otras sepan cómo le hicieron.

La creación del Concejo Indígena de Gobierno es la muestra de que es posible autogobernarse; si millones de personas de pueblos y naciones pueden, ¿por qué yo no voy a poder en mi colonia, en mi barriada, donde sea? Si el levantamiento de 1994 multiplicó rebeldías, contribuyó a la creación del CNI y de múltiples organizaciones sociales, políticas y culturales, ahora puede suceder algo similar. No hay nada tan potente como el ejemplo.

Este año celebramos el centenario de la Revolución de Octubre. La obsesión de los bolcheviques y de Lenin, que puede corroborarse en el maravilloso libro de John Reed Diez días que estremecieron al mundo, es que todos se organizaran en soviets, aun los que hasta ese momento los combatían. Llamaban incluso a los cosacos, enemigos de la revolución, a crear sus soviets y enviar delegados al congreso de toda Rusia. La revolución no se hace, sino se organiza, decía Lenin. Independientemente de lo que se piense sobre el dirigente ruso, la afirmación es el núcleo de cualquier lucha revolucionaria.

El tránsito de la indignación y la rabia a la organización, sólida y persistente, es la clave de cualquier proceso de cambios profundos y radicales. Rabia sobra en estos momentos. Falta organizarla. ¿Podrá la campaña de 2018 convertirse en un salto adelante en la organización de los pueblos? Nadie puede responderlo. Pero es una oportunidad de que el poder de abajo se exprese de las más diversas formas, incluso en actos y papeletas electorales, porque la forma no es lo esencial.

Reflexionando sobre los críticos, que no son pocos, en vez de acusar al CNI y al EZLN de divisionistas, podrían reconocer su enorme flexibilidad, siendo capaces de incursionar en terrenos que hasta el momento no habían tanteado y, de hacerlo, sin bajar banderas, manteniendo en alto los principios y objetivos. Los meses y años venideros serán decisivos para delinear el futuro de las oprimidas y oprimidos del mundo. Es probable que en pocos años valoremos la formación del Concejo Indígena de Gobierno como el viraje que estábamos esperando.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/01/06/opinion/018a1pol

Partidos Políticos El discurso



La Historia nos enseña dos cosas:
que jamás los poderosos coincidieron con los mejores,

y que jamás la política fue tejida por los políticos.

Camilo José Cela (1916-2002) Escritor español.



Las guerras, los conflictos, todo es negocio.

Los números santifican,

si matas a unos pocos eres un criminal,

si asesinas a miles, eres un héroe.

Charles Chaplin en Monsieur Verdoux, 1947

El golpe más fuerte recibido por la humanidad fue la llegada del cristianismo. El bolchevismo es el hijo ilegítimo del cristianismo y ambos son invención de los judíos, dijo en uno de sus discursos Adolf Hitler ante las masas que lo aclamaban en aquellos años de la ferocidad de la segunda guerra mundial.

A través del tiempo hemos sabido que Hitler ha sido el único hombre capaz de encarcelar a un Rostchild –para regocijo de los conspiranóicos– y perseguir a quienes hoy dominan el mundo económicamente: Los Judíos. No, Adolf Hitler no fue el primer antisemita de la historia y la historia del anti semitismo se inicia con el ascenso del cristianismo en el mundo, por ahí del año 325 gracias a Constantino el grande y que les dio a los cristianos el poder de la fe sobre la razón.

Esa fue la primera etapa del dominio global; el cristianismo se extendió tanto que hoy se cae a pedazos. Pero hubo quienes aprovecharon todo lo que cimentó esta religión en beneficio personal. Hitler fue sólo uno de los muchos que buscan lo que la mayoría ha pedido: Vivir bien.

Los discursos nacionalistas de Hitler nos recuerdan mucho los discursos de Trump hoy en día, sacar a “la escoria” de su país, fomentar el odio contra los mexicanos, hacer que las empresas inviertan en suelo nacional, crear fuentes de empleo para los connacionales, una verdadera Oda nacionalista…

Como nacionalista es el discurso de Andrés Manuel López Obrador: Crear fuentes de empleo, que las empresas inviertan en suelo nacional, comprar los productos en los mercados, correr a las empresas extranjeras… 

Pero hay cosas que, en apariencia, no cuadran con estos discursos, caso México, el aumento a la gasolina que ha provocado muchas protestas y que, gracias a las redes sociales, no ha desbocado en lo que se conoce como Teoría del Pánico (Usada con Mussolini, Hitler, Mao entre otros y recientemente en Medio Oriente) y con ello, en una represión a gran escala de la ciudadanía.

¿Qué pasa con el precio de las gasolinas en México? ¿Un país productor que no tiene combustibles? No, eso jamás…

Keynes fue un economista inglés que impuso una nueva forma de pensar la economía capitalista instaurando un marco teórico que traería aparejadas renovadas políticas. El planteamiento general que hizo en materia económica es que se debía incrementar el Gasto público en los períodos de Recesión -haciendo que el Estado incurriera en un Déficit– para generar Demanda adicional que estimulara la Inversión y disminuyera el Desempleo. De esta forma, Keynes confiaba en que el gobierno podía moderar y hasta eliminar los ciclos económicos interviniendo en la economía.

Fue dentro de éste contexto que, un presidente mexicano soltó la famosa frase de: “tendremos que aprender a administrar la abundancia”, basándose en los altos costos del petróleo –que dicho sea de paso, se dejó de vender a la Alemania nazi gracias a que los Estados Unidos de Norteamérica nos hundieron dos petroleros en los albores de la segunda guerra mundial- y en la gran producción del mismo en nuestro país. 

Pero resulta que Trump viene con un esquema diferente, uno que se basa en la reducción de consumos de energía, uno que se basa en el ahorro para el crecimiento, nada que ver con Keynes, sino en un modelo que no estaba contemplado por los más famosos miembros del partido republicano, Bush, por ejemplo, que utilizó la guerra para generar riquezas y mover la economía, por mencionar sólo uno.

La confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y no de los hombres, escribió acertadamente Borges alguna vez y lo que está sucediendo a nivel global es obra de los hombres, por fortuna, las herramientas que tiene el hombre a su alcance, impiden que esto se desarrolle en favor de unos cuantos.

Cuando Trump Visita México estando en campaña, hizo una seria amenaza: Los mexicanos van a construir y pagar el muro. Ya se ha puesto el primer ladrillo con el aumento a la gasolina y el segundo, con el regreso de Luis Videgaray y con ello, una gran disminución en la extracción y peor aún, en la exploración y refinación de productos derivados del petróleo que, aunado a que la OPEP busca elevar los costos de hidrocarburos para reducir consumo y aumentar ingresos, forman parte del maravilloso plan de Donald Trump para acelerar la economía, por lo menos la de USA. 

Mientras que en México, ante la amenaza que representa el partido nacionalista por gobernar (Entiéndase PAN en alianza con el PRD) buscan acelerar una fuerte atracción sobre el nacionalista López Obrador, un político que viene con todas las mañas del otrora poderoso Partido Revolucionario Institucional (PRI) y sus grandes discursos que en los 70’s (Apogeo de Keynes y su teoría de la generación de riqueza a costa del sacrificio) crearon gran admiración entre los simpatizantes y lo mantuvieron en el poder.

En Veracruz tenemos a un priista de esa época, un priista convencido de que la mejor manera de gobernar es usando la mano dura, extendiendo el poder del Estado hacia todos los rincones, hacia todas las esferas, hacia todos los oídos y cerebros que entiendan que la única manera de salvar a la entidad del desastre financiero es aplicando el rigor del ahorro, en una rara mezcla entre la teoría de Keynes y la idea de Trump de aumentar precios para evitar despilfarros.

Así, el día de Reyes llega a una entidad golpeada económicamente por la globalidad y el saqueo desmedido de dos ex gobernantes que dejaron al Estado en la banca rota, de cara a un gobierno federal sumiso ante la presencia de un rubio con la clara intención de apropiarse de las riquezas de sus vecinos, supuestamente inferiores y de color oscuro, pero sobre todo, con la firme idea de que, como señala Andrés Manuel López Obrador:

“Es muy importante que en momentos como éste, haya mujeres y hombres decididos a luchar por el presente y el futuro de la nación; sobre todo, cuando se trata de prevenir un mal mayor, algo que todavía no sucede pero que de permitirse, agravaría la tragedia económica, política y social de México.”

(Si en lugar de México ponemos USA o Veracruz, estaremos escuchando a Trump o a Yunes Linares y no a obrador, el discurso es nacionalista, es una búsqueda por salvar a un lugar de un desastre financiero que difícilmente se puede evitar si se continúa con la idea de la supervivencia del más apto.) 

Un discurso mesiánico que, si Dios lo permite, todavía nos dará tiempo de ver de qué parte del mundo surge otro monstruo con la imaginación capaz de crear una depresión mayor a la de los 20’s, los 70’s o los 80’s… A favor de unos cuantos, a costa de varios miles de millones.

Carlos Morales Tapia. Periodista Independiente en el Estado de Veracruz.

martes, 8 de noviembre de 2016

Qué candidatura y cuál campaña necesita México


La posibilidad de la candidatura anticapitalista de una mujer indígena es un paso importante: en efecto, los derechos indígenas (territoriales, culturales, laborales, étnicos) deben ser defendidos o reconquistados y lo que hoy está en juego debido a las políticas extractivistas destructoras del ambiente y el aumento de la explotación de los trabajadores es la supervivencia misma de los pueblos y naciones indígenas, compuestos en su mayoría por campesinos y obreros no calificados y en pésimas condiciones económicas.

Los derechos indígenas atañen nada menos que a uno de cada diez mexicanos. Además, los indígenas, como todos los trabajadores de este país, están siendo despojados de los recursos naturales- aire, agua, tierra, recursos forestales y del subsuelo-, ganan (cuando consiguen trabajo) salarios infames que hay que triplicar para poder vivir decentemente, sufren la anulación de las leyes laborales conquistadas, presencian la entrega del país a Estados Unidos y su sumisión a la política exterior de Washington, soportan la violencia del Estado y de la delincuencia apañada desde el gobierno, los feminicidios y la brutal discriminación a las mujeres, las desapariciones y asesinatos, el robo organizado de los bienes públicos y un sistema impositivo que grava a los más pobres y sus alimentos y permite el fraude de los poderosos.

Una política anticapitalista exige por lo tanto luchar contra la delincuencia y la militarización del país, por aumentos masivos de salarios, por trabajo decente y decentemente pagado, por la autoorganización y la autodefensa para enfrentar a la delincuencia armada, que está protegida por policías y jueces ineptos o corruptos. Exige poner fin a la siembra de ignorancia y al envenenamiento por Televisa y TV Azteca y plantear substitución de esas cloacas por una red de información democrática y comunitaria regida por una ley antimonopólica sobre la información. 

Una política anticapitalista requiere apoyar a los maestros en su lucha contra la reaccionaria “reforma educativa”, que sólo es antisindical. Exige un combate por dar fondos a la educación bilingüe, a la investigación científica y a las Universidades, a las cuales deben poder acceder los indígenas.

Todas estas luchas no plantean, es cierto, objetivos socialistas porque no cuestionan la propiedad de los medios de producción ni exigen la expropiación y socialización de las principales palancas de la economía. Son, sin embargo, -aunque parezcan sólo reformas- esenciales para la plena vigencia de la democracia que el capitalismo no puede aceptar y en la lucha social de masas refuerzan los sectores que protagonizarán el combate consciente por superar el sistema capitalista en México y en una Federación de Estados Socialistas de América Latina. 

La discusión sobre la candidatura indígena, para ser anticapitalista, no puede abarcar sólo a los indígenas ni limitarse sólo a los problemas indígenas y rurales, por importantes que éstos sean. Es necesaria una discusión en todo México sobre los grandes problemas nacionales con la participación de la izquierda anticapitalista y de los movimientos sociales.

La candidatura indígena, si se concreta, participará en unas elecciones viciadas ya desde hace años por la ocupación militar del país, la violencia ilegal del Estado, la muerte de miles de mexicanos. Esto afecta igualmente a quienes, como los simpatizantes de MORENA, creen a pesar de todo y de todos los fraudes anteriores que este mismo semiEstado corrupto y asesino de la oligarquía podría entregarle el gobierno a López Obrador o a otro candidato honesto.

Esto establece una gran diferencia entre la candidatura del EZLN-Congreso Nacional Indígena y la de López Obrador. Eso es un obstáculo real para la unidad pero no impide la unidad de acción entre fuerzas diferentes con diferentes objetivos. Es posible siempre, si hay voluntad política, “golpear juntos pero marchar separados”, unir en un Frente Único tras la defensa de los derechos democráticos y de la legalidad a quienes creen posible reformar un sistema irreformable con los anticapitalistas que creen en la posibilidad de construir en la lucha y desde abajo las bases de un sistema más justo, se llame éste como se llamare. 

Si en Estados Unidos ganase la presidencia el fascista Donald Trump la crisis en México aumentará. Tampoco con Hillary Clinton vendrán tiempos mejores y las tensiones bélicas aumentarán constantemente.

Las cosas, pues, no mejorarán mágicamente con una ceremonia electoral y metiendo un papelito en una urna.

Es urgente e indispensable organizar el poder popular desde abajo en cada pueblo y cada colonia, en asambleas y discusiones y crear comités locales de autodefensa, policías comunitarias y organismos de autogobierno en todo el país que preparen el post-elecciones al mismo tiempo que impidan el fraude electoral. 

En 2017, aunque ya es tarde, todavía hay tiempo para organizar un Frente único entre la posible candidatura indígena y MORENA y para que ambas crezcan y convenzan a muchos a salir de la abstención, que ha favorecido siempre al poder capitalista. Como dicen los italianos que “el que tenga más saliva coma más harina” en una competencia leal donde el enemigo común es el PRIPANPRD y sus achichincles.

Si, una vez llegados a las vísperas de la votación, se ve una clara diferencia en el apoyo popular a una u otra candidatura, la que tuviera menos posibilidades de vencer en las urnas debería respetar un pacto que estableciera el apoyo a la candidatura mejor colocada. 

De todos modos, las elecciones nos han sido impuestas y son secundarias y la lucha real no será electoral sino post-electoral, contra la imposición fraudulenta de un candidato de la oligarquía o por hacer respetar la voluntad popular. Los resultados electorales serán un subproducto de una lucha no electoral por construir un poder rebelde alternativo para los tiempos que vendrán.

almeyraguillermo@gmail.com

El EZLN, la izquierda partidista y el estado mexicano


La polémica desatada por el anuncio del EZLN y el CNI en el sentido de que están considerando la posibilidad de lanzar una candidata indígena a la presidencia en las elecciones federales del 2018 parece nutrirse de la larga historia de desencuentros entre las dos grandes corrientes de la izquierda mexicana: los reformistas y los movimentistas. En realidad descansa en un contexto en el que izquierda y derecha han perdido sentido desde la perspectiva del cambio social, donde la lucha electoral se encuentra en su nivel más bajo de popularidad desde el triunfo de la revolución mexicana y la dinámica geopolítica heredada por el fin de la segunda guerra mundial no opera más.

Desde la caída del Muro de Berlín, la descomposición de la dinámica política surgida al calor de la revolución francesa es el pan de cada día y sus síntomas se muestran con más fuerza. A contrapelo, las instituciones liberales parecen seguir como si nada, sostenidas por la conveniente certeza de que la crisis es de carácter coyuntural y no estructural, de que el problema es sólo cuestión de ajustes y reformas. Ya en su momento, un crítico certero de dicha actitud anunció el fin de la era de los partidos políticos, como ejes centrales de la participación política, para dar paso a las de los movimientos antisistémicos. De acuerdo con Immnuel Wallesrtein, los estados liberales –que se apoyan en la democracia procedimental- “… pueden escoger entre ayudar a la gente común a vivir mejor y ayudar a los estratos superiores a prosperar aún más. Pero eso es todo lo que los estados pueden hacer… Si queremos afectar de forma significativa la enorme transición del sistema mundial que estamos viviendo… el estado no es un vehículo principal de acción. En realidad, más bien es uno de los principales obstáculos.” (1)

En este sentido, la insistencia de luchar por la conducción del estado a través de las elecciones, si bien no puede ser descartada como táctica política a corto plazo, no ofrece una salida real a la presente coyuntura. Es cierto que las elecciones pueden abrir paso a un gobierno más proclive a mejorar la distribución del ingreso pero al final la misión el estado liberal permanece y solo es cuestión de tiempo para que los gobiernos populares sean sustituidos por los derechistas. Baste observar el caso de Argentina o de Brasil, con todas las singularidades de ambos casos. Si las elecciones mantienen la presencia de gobiernos populares de manera reiterada, el sistema político posee las piezas necesarias para revertir semejante tendencia y realizar cambios, ya sea por medio de golpes de estado de viejo cuño o los llamados golpes blandos que cuentan hoy con amplia aceptación entre los dueños del dinero.

Aceptar lo anterior desde el interior de los partidos políticos implicaría comprender “… que las estructuras estatales han llegado a ser (¿han sido siempre?) un obstáculo importante para la transformación del sistema mundial, incluso cuando (o quizá especialmente cuando) fueron controlados por fuerzas reformistas, es lo que está detrás del vuelco general en contra del estado en el tercer mundo…”(2) Dicho de otro modo, aceptar que la tierra prometida de los liberales es una ilusión que sólo serviría para que lo esencial permanezca –a pesar de las buenas intenciones de leyes, reformas y lo que se acumule- necesariamente implicaría modificar radicalmente la estrategia política de los que viven del gatopardismo progresista o conservador, de la ilusión liberal.

La probable candidatura del EZLN-CNI para el 2018 ha vuelto a poner en el escenario mexicano el abierto conflicto entre los que no comprenden o no quieren comprender lo arriba expuesto y los que han venido construyendo nuevas opciones a partir del reconocimiento del fin de la decadencia del estado liberal. Y esto no necesariamente coincide con los planos izquierda y derecha sino con la búsqueda de otros horizontes para la construcción de un mundo nuevo. Mucho menos con el estás conmigo o estás contra mí, argumento muy utilizado por los promotores de la unidad de la izquierda bajo el liderazgo de AMLO. Este argumento responde básicamente a la estrategia frentista, que resulta más útil al sistema que a las aspiraciones de un cambio real. El triunfo de la izquierda partidista sólo le daría un poco de oxígeno a un sistema caduco pero la marginación, la discriminación y el racismo seguirían gozando de buena salud, no se diga la acumulación de capital, las guerras ‘justas’ y los premios Nobel a generales, asesinos y genocidas.

La candidatura de una mujer indígena y las reacciones del ‘establishment’ electoral mexicano no sorprenden a nadie, mucho menos las burlas y sarcasmos de corte racista. ¿De dónde proviene el combustible para descalificar o incluso considerar una traición o parte de un complot maquinado por los dueños del dinero en México? Del miedo, del temor de que una candidatura indígena autónoma exponga una vez más las limitaciones, la patología de un régimen que apenas puede mantenerse en pie. Porque los contrastes rayarían en lo grotesco: saco Armani contra huipil; millones de pesos (sucios y no tanto) contra ¿miles?; palabras vanas, promesas falsas contra principios claros y llamados a la acción autónoma; entrevistas pagadas en todos los medios de comunicación y una avalancha de espots contra encuentros cara a cara para escuchar, para dialogar. Pero sobre todo porque haría visible, una vez más, que nuestro país es enormemente desigual, que las elecciones son un circo y que el poder del dinero es el que las decide. Porque en las elecciones de 2018 no será el voto a favor de la candidata indígena lo que decidirá la suerte de AMLO sino su capacidad para diluir su imagen pública a contentillo de los que deciden las elecciones. Hay que admitir que el propio AMLO es consciente de lo anterior al grado de que ha dado pasos en ésa dirección al conceder la amnistía anticipada a Peña y sus amigos, al abrir la puerta de MORENA a priistas ‘buenos’ y demás fauna del sistema político. Y claro de cuidarse de mirar abajo y a la izquierda para promover sus demandas, apoyando públicamente el laboratorio zapatista en Chiapas, visitándolo para entablar un diálogo, criticando las limitaciones de los partidos centralizados a partir de un liderazgo carismático.

Aceptando sin conceder que la llegada de AMLO a Los Pinos modifique la agenda gubernamental lo suficiente para aminorar momentáneamente la debacle del estado mexicano no por ello se puede pensar que el cambio será real. Lula da Silva puede ser un buen ejemplo de las limitaciones a las que se enfrenta un gobierno de izquierda partidista, de sus posibilidades y de sus consecuencias. En todo caso, la propuesta del EZLN y del CNI debe ser respetada e incluso bienvenida no sólo por su contenido simbólico sino por su vocación autónoma y por donde se vea, su legitimidad y legalidad. Su potencial estratégico está relacionado con la posibilidad de que la ‘comprensión’ de los límites del sistema actual se amplíe a la mayor parte de la población excluida para acabar con el ilusionismo liberal. Y esa no es una tarea menor, es de hecho una de las tareas estratégicas que el movimiento zapatista se ha planteado casi desde su nacimiento. Gracias a ella ha despertado simpatías alrededor del mundo y le ha dado vida a la posibilidad de imaginar un mundo donde quepan muchos mundos. 



Notas 

1) Wallerstein, I. Después del liberalismo. México, S. XXI, 2005. p. 7

2) Ibídem. 

Blog del autor: http://lavoznet.blogspot.mx/2016/10/el-ezln-la-izquierda-partidista-y-el.html