Lorenzo Meyer es un historiador y un analista político del México contemporáneo. Es egresado de El Colegio de México, donde obtuvo una licenciatura y un doctorado en relaciones internacionales, y posteriormente realizó estudios de posdoctorado en ciencia política en la Universidad de Chicago. De 1970 a 2012 fue profesor e investigador del Centro de Estudios Internacionales de El Colegio de México, actualmente se encuentra como Profesor en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Meyer ha escrito varias obras sobre la revolución mexicana y la historia de las relaciones exteriores de México. Entre los diez libros de su autoría en estas áreas, se encuentran: México y los Estados Unidos en el conflicto petrolero, (su reedición corregida y aumentada apareció como: Las raíces del nacionalismo petrolero en México), Su Majestad Británica contra la Revolución Mexicana, El cactus y el olivo: las relaciones de México y España en el siglo XX. Tiene escritos, seis libros en coautoría, entre ellos: A la sombra de la Revolución Mexicana, escrito con Héctor Aguilar Camín, México frente a Estados Unidos, en coautoría con Josefina Vázquez; Petróleo y nación, (1900-1987). La política petrolera en México, con Isidro Morales. Con Ilán Bizberg, Meyer coeditó la serie de cuatro tomos titulada: Una Historia Contemporánea de México. Cuenta con una infinidad de artículos y capítulos en revistas y libros académicos así como numerosos artículos escritos en revistas de divulgación. Por su trayectoria como investigador y profesor en universidades públicas y privadas de México, Estados Unidos y España, ha recibido varias distinciones, entre las que destacan el Premio de la Investigación Científica que otorga la Academia Mexicana de la Ciencia así como el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el campo de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía, 2011. Meyer es Investigador Emérito del Sistema Nacional de Investigadores y Profesor Emérito de El Colegio de México. Como analista del sistema político mexicano ha centrando su reflexión en las formas autoritarias del poder y en los procesos de democratización de los siglos XX y XXI. Desde hace veintiséis años es editorialista en periódicos de circulación nacional. Actualmente, sus artículos semanales aparecen el diario Reforma y en una decena de periódicos nacionales. También es comentarista en televisión (Canal 11, programa “Primer Plano”) y en la mesa política del noticiero de radio que conduce Carmen Aristegui en MVS. En el campo del periodismo, Meyer ha recibido dos premios nacionales y ha publicado ya cuatro libros que recogen una selección de su labor editorial. Su último libro es: Nuestra tragedia persistente. La democracia autoritaria en México, publicado por Random House-Mondadori en 2013. En la actualidad trabaja en una investigación que busca examinar los efectos de la Guerra Fría en la política interna y externa de México.
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martes, 21 de abril de 2015
"El caso Aristegui y el periodismo independiente" por Carmen Artistegui ...
Lorenzo Meyer es un historiador y un analista político del México contemporáneo. Es egresado de El Colegio de México, donde obtuvo una licenciatura y un doctorado en relaciones internacionales, y posteriormente realizó estudios de posdoctorado en ciencia política en la Universidad de Chicago. De 1970 a 2012 fue profesor e investigador del Centro de Estudios Internacionales de El Colegio de México, actualmente se encuentra como Profesor en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Meyer ha escrito varias obras sobre la revolución mexicana y la historia de las relaciones exteriores de México. Entre los diez libros de su autoría en estas áreas, se encuentran: México y los Estados Unidos en el conflicto petrolero, (su reedición corregida y aumentada apareció como: Las raíces del nacionalismo petrolero en México), Su Majestad Británica contra la Revolución Mexicana, El cactus y el olivo: las relaciones de México y España en el siglo XX. Tiene escritos, seis libros en coautoría, entre ellos: A la sombra de la Revolución Mexicana, escrito con Héctor Aguilar Camín, México frente a Estados Unidos, en coautoría con Josefina Vázquez; Petróleo y nación, (1900-1987). La política petrolera en México, con Isidro Morales. Con Ilán Bizberg, Meyer coeditó la serie de cuatro tomos titulada: Una Historia Contemporánea de México. Cuenta con una infinidad de artículos y capítulos en revistas y libros académicos así como numerosos artículos escritos en revistas de divulgación. Por su trayectoria como investigador y profesor en universidades públicas y privadas de México, Estados Unidos y España, ha recibido varias distinciones, entre las que destacan el Premio de la Investigación Científica que otorga la Academia Mexicana de la Ciencia así como el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el campo de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía, 2011. Meyer es Investigador Emérito del Sistema Nacional de Investigadores y Profesor Emérito de El Colegio de México. Como analista del sistema político mexicano ha centrando su reflexión en las formas autoritarias del poder y en los procesos de democratización de los siglos XX y XXI. Desde hace veintiséis años es editorialista en periódicos de circulación nacional. Actualmente, sus artículos semanales aparecen el diario Reforma y en una decena de periódicos nacionales. También es comentarista en televisión (Canal 11, programa “Primer Plano”) y en la mesa política del noticiero de radio que conduce Carmen Aristegui en MVS. En el campo del periodismo, Meyer ha recibido dos premios nacionales y ha publicado ya cuatro libros que recogen una selección de su labor editorial. Su último libro es: Nuestra tragedia persistente. La democracia autoritaria en México, publicado por Random House-Mondadori en 2013. En la actualidad trabaja en una investigación que busca examinar los efectos de la Guerra Fría en la política interna y externa de México.
lunes, 30 de marzo de 2015
Entrevista en exclusiva con Carmen Aristegui, periodista mexicana (Versi...
Entrevista completa a Carmen Aristegui en el Canal RT en Español
El desconcertante y desconcertado senador por Chihuahua Javier Corral Jurado, afirmó de una manera por demás campechana, ingenua, reduccionista y temeraria que con la salida de Aristegui los mexicanos vivíamos “en la orfandad informativa”.
En una de mis columnas de la semana pasada di por terminados mis comentarios acerca del asunto laboral ocurrido entre la empresa MVS de la familia Vargas y la conductora de su programa de noticias matutino, Carmen Aristegui.
Y sigo en lo dicho.
Ese es un asunto que, entiendo por lo declarado por la misma periodista, está ya en proceso de llegar a los tribunales.
Y en ese lugar, donde habrá de dirimirse la disputa laboral entre MVS y Aristegui, cuando conozcan oficialmente del asunto, se tomarán el tiempo que es necesario para emitir un fallo.
Hasta entonces no nos resta sino esperar el fallo de las autoridades conociendo ya los argumentos jurídicos que consignaron los abogados de la periodista.
Pero como el asunto de Carmen Aristegui, distorsionado por sus fanáticos seguidores como un ataque a la libertad de expresión, consideración equivocada porque Aristegui sigue teniendo canales de difusión en los cuales expresa libremente opiniones y da a conocer desde su punto de vista las noticias.
Son seguidores de Aristegui que a pesar de que en redes sociales no son muchos, pero hay que admitir que los que la siguen en esos espacios la verdad que son aferrados y constantes. Dignos de admiración.
Son fieles a la derrota que se propinó a sí misma Carmen Aristegui al actuar con una soberbia insultante, actitud que regularmente ocasiona malos resultados, ante sus patrones los Vargas.
Pero dos comentarios en los medios me obligan a realizar también dos muy personales observaciones sobre el fenómeno de la salida de Aristegui de la radio en tanto que sus fans insisten en situar su salida, que es un evento jurídicamente laboral, como un ataque a la libertad de expresión.
1.- El desconcertante y desconcertado senador por Chihuahua Javier Corral Jurado, afirmó de una manera por demás campechana, ingenua, reduccionista y temeraria que con la salida de Aristegui los mexicanos vivíamos “en la orfandad informativa”.
¡Ah chingao! ¿Y qué es eso de orfandad informativa?
Yo escucho por la radio en la mañana muy temprano a conductores como Ciro Gómez Leyva, Oscar Mario Beteta, Ricardo Rocha y muchos de otras frecuencias diferentes a Radio Fórmula.
O sea que huérfano de información no estoy. Para salirme de la reduccionista fórmula de Javier Corral: “O escuchas a Carmen Aristegui o tienes prohibido escuchar a cualquier otro noticiero de horario matutino”, yo simplemente prendo el radio o la TV y hay muchos espacios informativos trabajando que me sacan de esa orfandad informativa.
Aunque la goebeliana generalización de Corral también incluye por default a las barras vespertinas, nocturnas y desde luego los espacios digitales y escritos (por cierto en estos espacios, el escrito y el digital, Carmen Aristegui sigue en plena actividad ejerciendo su libertad de expresión, legítimo y constitucional derecho que nadie le ha conculcado) y hasta los de la televisión.
O sea que según Corral yo no me puedo informar en CNN de nada, ni con Gustavo Rentería en TV Educativa (por cierto una felicitación a Gustavo Rentería por lo bien estructurado que tiene ese noticiero) y creo que menos con López Dóriga o Adriana Pérez Cañedo, aborrecibles noticieros de Corral Jurado.
Yo, como dicen mis nietas y mi nieto, safo.
Y declaro que no estoy de ninguna manera en “orfandad Informativa”.
2.- Una video columna ingeniosa, sensacional, de Ivabelle Arroyo, en donde propone una lista de periodistas, del género femenino obvio, que pudieran sustituir a Carmen Aristegui en el noticiero matutino de MVS.
Ivabelle propone a Denise Dressder porque es gritona al poder. Aunque muchas veces no fundamente su crítica (gritada o vociferada) lo suficiente. Pero de que es brava, sin duda que lo es.
También la periodista menciona como apropiado para mantener la línea de Aristegui a Elisa Alanís. Y basa su propuesta en que a la estimada Elisa le encanta pegarle, a veces con razón, y a veces definitivamente sin ella, a Luis Videgaray y a Miguel Ángel Osorio Chong.
Y en la lista de terribles conductoras que pueden ocupar con suficiencia anti gobiernista el espacio de Aristegui a Sanjuana Martínez, a quien Ivabelle otorga un reconocimiento a su empeñosa tarea de investigar a los políticos libidinosos y en no pocos casos de plano adúlteros irredentos y balconearlos en los medios a su alcance.
Bien pudiera investigar asuntos de mayor trascendencia que conductas lascivas de los políticos, pero en fin, Sanjuana lo hace y lo publica.
Yo después de ver la video columna de inmediato me proyecté y supuse que en la lista de terribles de Ivabelle deberían estar esas comiquísimas pero políticamente punzantes y acertadas críticas del poder que son Las Lavanderas.
Y ya metidos en el amarillismo galopante, ¿por qué no rescatar a la tozuda reina de los montajes Laura Bozzo en el noticiero matutino de MVS?
Y por allí mi imaginación se desbordó y prefiero con esos dos añadidos a la lista de Ivabelle Arroyo presentada en la video Columna de SDPnoticias, dar por terminadas mis alucinadas sugerencias.
Y coincido con Ivabelle Arroyo en otro de sus supuestos expresados en la video columna que menciono: Hace ya un buen rato que en el periodismo mexicano, “perro sí como carne de perro”.
Para todos un muy buen inicio de Semana Santa.
lunes, 16 de marzo de 2015
Carmen Aristegui Censurada por MVS
Peña cree que con represión podrá superar su descrédito, se equivoca
Martín Nolasco marzo 15, 2015 In Noticias destacadas
Twitter : @fernandeznorona
Que el actual poder político no pueda resistir ni siquiera a una periodista seria, veraz y profesional como Carmen Aristegui demuestra su absoluta vulnerabilidad y que sus días están contados.
El 3 de febrero del 2011 iniciaba el periodo ordinario de sesiones. El PRI y el PAN, la cópula, sus cúpulas, pretendían acallarnos a los diputados de oposición. No encontraban la manera de frenar nuestra energía y decidieron hacer un nuevo reglamento en que pretendían que hasta sacar mantas en las sesiones estaría prohibido. Era un absurdo, si algo cubre el fuero del legislador es su libertad de expresión. Pretendían con un reglamento pasar por encima del marco constitucional como lo han hecho en tantas otras ocasiones y en tantas otras materias.
A mí se me ocurrió protestar en la primera sesión con una manta que tendría una foto del entonces usurpador de la presidencia-Felipe Calderón- donde estuviera bebido. Pedí a mi equipo que la foto no fuera trucada y que en ella dijera: ¿Tú permitirías que un borracho condujera tu auto? No, verdad. Entonces ¿por qué le permites conducir el país? En la sesión, sin haber visto cómo había quedado la manta -que por cierto tenía faltas de ortografía- les pedí a Jaime Cárdenas, a Rosendo Marín y a Mario Di Costanzo que me ayudaran a sostener la misma.
La desplegamos y nos fuimos hacia la zona donde estaban los legisladores panistas. Se armó un pandemónium. Cuando observé la reacción de los diputados panistas me di cuenta que la manta había tocado en el nervio. No me detendré a contar todos los detalles de lo sucedido, sólo diré que la sesión se tuvo que suspender.
Los medios masivos mantenían una apoyo incondicional hacia el usurpador y por ende, yo era centro permanente de sus ataques, descalificaciones y tergiversaciones sobre mi actuar. Ya se imaginarán la ofensiva que se desató en mi contra en esa ocasión. Carmen Aristegui, conductora de un noticiario en MVS noticias dio un pequeño matiz a la información, además de informar lo sucedido en la sesión de marras, planteó que había versiones insistentes sobre este tema (sobre el alcoholismo de Calderón) y que la presidencia de la República debería informar al respecto. Considerándolo un tema de interés nacional, Aristegui sostenía que la presidencia debería atajar esas versiones informando cabalmente sobre el particular.
Ese simple hecho bastó para que Carmen Aristegui fuera sacada del espacio en MVS noticias. El repudio popular a esa medida represiva no se hizo esperar y la cadena de radio citada tuvo que restablecer en su espacio a la conductora.
Hoy, cuatro años después, Carmen Aristegui vuelve a sufrir una embestida de la misma o mayor magnitud a la antes reseñada. Pero esta vez, fue su equipo de reporteros quien presentó una sólida investigación sobre un monstruoso caso de corrupción de Enrique Peña Nieto, la Casa Blanca de Sierra Gorda 150.
A quien ocupa la presidencia nada le ha irritado tanto como el que le desnudaran mostrando que es dueño de una casa de cien millones de pesos que es producto de la corrupción de su desgobierno. Ni siquiera que lo acusen de la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa y de ser responsable de ese crimen de Estado le irrita y le hace tanto daño.
La Casa Blanca de Sierra Gorda 150 se ha convertido en un emblema de la corrupción de su desgobierno. Poco a poco, Enrique Peña Nieto ha pretendido vengarse de quienes lo exhibieron en su corrupción. Ha desarrollado una fortísima campaña contra Marcelo Ebrard pues se sostiene que fue quien dio la información inicial sobre el citado inmueble supuestamente propiedad de la señora Angélica Rivera.
Ahora, ha enderezado todas sus baterías para lograr que Carmen Aristegui sea sacada del aire en la cadena de radio de MVS noticias. De entrada, Peña ha logrado que Daniel Lizárraga e Irving Huerta sean despedidos de su trabajo por ser serios y profesionales al grado de ponerlo en evidencia.
Las razones que el dueño de MVS ha dado para su despido son lo que sigue de absurdas. Y el siguiente objetivo es que Carmen Aristegui deje de transmitir en esa cadena de radio. La campaña histérica en la mayor parte de los medios de comunicación contra Carmen Aristegui es infame y brutal. Es evidente que el desgobierno de Peña Nieto pretende que todos los medios sean falsos, fatuos y tergiversadores de la realidad que vive el país. Pero por más que se esfuerce su desgobierno no hay cosa más terca que la realidad y la verdad sale a flote por todos lados.
Inclusive en el caso de que Peña Nieto lograra su vendetta, no se quitará en toda su vida la mancha monumental que la Casa Blanca de Sierra Gorda 150 significa. Pasará a la historia como un corrupto voraz cuando menos.
Por nuestra parte, debemos hacer toda la presión social necesaria para que Daniel Lizárraga e Irving Huerta regresen a su puesto de trabajo. No debemos tolerar esta represión que ahoga y busca acobardar al pueblo de México.
Que el actual poder político no pueda resistir ni siquiera a una periodista seria, veraz y profesional como Carmen Aristegui demuestra su absoluta vulnerabilidad y que sus días están contados.
El tiempo de Peña Nieto se agotó, su canción es “Reloj no marques las horas…”.
“El pueblo tiene derecho a vivir y a ser feliz”.
Gerardo Fernández Noroña. México D.F. 14 de marzo de 2015
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