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sábado, 6 de octubre de 2018

Veracruz México


Ya estamos a “minutos” del relevo gubernamental y a “segundos” del relevo en el Congreso del Estado de Veracruz y curiosamente, ya hay voces que hablan de una de las más interesantes propuestas de que se tenga notica en la entidad, hablamos de la “compra de diputados morenos”, es decir, la “minoría legislativa” busca, a toda costa, quitarle 6 diputados locales a la bancada del grupo legislativo de Morena, con la firme intención de, echarle a perder el gobierno y la gobernabilidad a Cuitláhuac García, el gobernador electo.

¿Y quiénes son los que vociferan que pueden hacerlo? Obvio, el grupo legislativo del PAN que, entre sus filas, todavía están contemplando a Sergio Hernández Hernández, gente de José de Jesús Mancha Alarcón, todavía presidente del PAN estatal y José Manuel de Unanue, diputado por Boca del Río, gente cercanísima a la familia del todavía gobernador Miguel Ángel Yunes.

¿Especificamente quién? Pues un alcalde de la zona serrana que, asegura, a través de su hija y su yerno, van a hacerse “con el control” del congreso de Veracruz y echarle a perder el gobierno a Cuitláhuac García, así, sencillo ¿Pero por qué lo dicen? Porque ven en Sergio Hernández a un sujeto TODAVÍA con poder político y económico mientras Pepe Mancha siga en el PAN. Un ejemplo de ello lo representa el despojo del que está siendo objeto, con la ayuda de Sergio Hernández, de una casa, propiedad de la señora Luz María González Landero de 87 años de edad.

Esto en Xalapa, la capital del Estado en donde, Hernández Hernández quiso fincar su coto de poder y sin embargo, no lo logró debido a las traiciones que hubo en su equipo de trabajo, gente que hoy, por supuesto, luce sus fotos con el gobernador electo Cuitláhuac García, después de haber inundado sus redes sociales, con fotos donde se les veía apoyando abiertamente al clan Yunes y a sus allegados, con la firme intención de obtener una posición en el gobierno y el poder legislativo.

Mayran Lg publicó en su red social una foto al lado de Sergio Hernández donde dice: “Aquí, casual, planeando como desalojar a mi abuelita con la ayuda y el poder de #Sergiohernandezhernandez” ya ha sido bautizada como #LadyHerencia en las redes. Junto con esta acusación, a Sergio se le suma la del atentado a un joven estudiante de leyes en Xalapa, atribuido al líder estudiantil Ramsés Cruz del Valle, quien es vicepresidente de la Mesa Directiva de la Facultad de Derecho y vinculado directamente a Sergio Hernández Hernández, TODAVÍA presidente de la Junta de Coordinación Política de la LXIV Legislatura veracruzana y que se siente, TODAVÍA diputado plurinominal en la LXV Legislatura, gracias, por supuesto, a la ayuda y apoyo incondicional de su protector José de Jesús Mancha Alarcón.

De ser verdad que buscan comprar diputados morenistas, Sergio y Unanue cuentan con suficiente capital económico para hacerlo, pero ¿Qué opinan de los diputados “morenos” que se están vendiendo o se dejan comprar? Alguno de ellos, incluso, ya trae vehículo de más de un millón de pesos y lo presume muy orondo por su distrito ¿Será? Ambos –Dicen- cuentan con el capital suficiente para comprar, como mínimo, con tres MDP a los seis diputados que tengan la intención de venderse, cambiar de bando “chaquetear” a Morena o más directo: Traicionar a su partido (Como lo hicieron los priistas en su momento).

Y para colmo de males, en conferencia de prensa, Miguel Ángel Yunes, el todavía gobernador, le dijo en su cara a los integrantes del comité de Participación Ciudadana del proceso de entrega-recepción que incluye a integrantes de la CANACO y el CCEXque NO va a pagar sus deudas, dando a entender que, lo presupuestado se lo quedará porque está destinado para sueldos y aguinaldos, lo malo es que, en ese presupuesto, está incluido TODO el gasto corriente de estos dos años y los adeudos anteriores o por lo menos, una parte ¡Cómo los ven!

#DeOficio: A través de un tuit (Como su gobernador) Sergio Hernández Hernández “Rechaza de manera contundente” las versiones que afirman su participación en el intento de desalojo de la señora Luz María González Landero… Desafortunadamente, LOS VECINOS sostienen que, los familiares de la afectada, ASEGURAN que Sergio los está ayudando ¡Ni como creerle al vendedor de gelatinas! ¿Y si nos echamos un volado?

#DeOficio: El pasado lunes, Américo Zúñiga Martínez presentó la última guardia de honor como presidente del CDE del PRI en Veracruz, en su discurso, Zúñiga Martínez aseguró que “hay PRI para rato” y es “innegable la participación de dicho instituto político, en la creación de las instituciones que conforman nuestro país” ¿Así o más clarito?

#DeOficio: Muy mal por los antorchistas que cerraron la calle de Enríquez la mañana de este martes, afectando a miles de capitalinos con tal demostración de enojo, pero también, muy mal por Hipólito, el munícipe, que NI los ve NI los oye y para colmo NI moreno es, a decir de Manuel Huerta Ladrón de Guevara ¿Qué tal nuestros administradores municipales?

#DeOficio: ¡Otra más! Ya casi se acaba Septiembre y en la capital del Estado de Veracruz, lo único que florece son los baches, los desperfectos y el malestar general de la población que culpa al Doctor de INEPTO. No cabe duda que “un currículo brillante NO es la lámpara de Aladino”.

A su consideración

Carlos Morales Tapia. Periodista Independiente en el Estado de Veracruz.

Blog del autor: http://www.yoacusomultimedios.wordpress.com

viernes, 13 de abril de 2018

PRI/gobierno, el más corrupto del mundo


1. José Antonio Meade (mid o meade), candidato del PRI, puede obtener la Presidencia. López Obrador (AMLO o El peje), el candidato de Morena, lleva ampliamente la delantera en las encuestas- quizá con una distancia de 15 puntos- pero no es ninguna garantía si recordamos que en 2006, luego en 2012, estuvo adelante por lo menos hasta la mitad de las campañas. “La tercera es la vencida”, repite AMLO echándole toda su fuerza que, al parecer, se ha multiplicado. Pero el PRI es el mismo PRI que ha gobernado México desde 1929 hasta 2018, sumando los 12 años gobernados por el PAN bajo el indiscutible dominio del mismo PRI.
2. Así como ayer fue publicada una importante entrevista a López Obrador, hoy se da a conocer otra del candidato Meade que aún no despega del piso en las encuestas, sin embargo denota una profunda confianza diciendo que él ganará. ¿Puede ponerse en duda el poderoso aparato que posee el PRI en toda la República para comprar todos los votos necesarios entre un pueblo que sufre miseria y hambre? Tengo la convicción que López Obrador debe triunfar por muy amplio margen, pero también conozco muy bien las grandes hazañas del PRI-Gobierno a través de muchas décadas cuando de imponerse se trata. He dicho que el gobierno burgués siempre triunfa.

3. Pienso que los golpes y acusaciones de lavado de dinero contra Ricardo Anaya, así como la extrema ignorancia de Margarita Zavala y la corrupción de su esposo Calderón, impedirán a los candidatos presidenciales del PAN-PRD, hacer interesante papel en esta competencia; a no ser que sean recompensados al sumarse al PRI para bloquear a López Obrador que ha puesto en peligro los negocios multimillonarios del aeropuerto y de las reformas estructurales de la privatización del petróleo. A mí esto de las encuestas me han parecido siempre una trampa por lo inmensamente fáciles de manipular. En 2006 Calderón no ganó, pero qué bien manipuló el resultado con sus amigos.

4. El candidato Meade del PRI tiene clavado hasta en los sesos a López Obrador y lo sigue hasta en sus sueños; pero dice que está convencido de que 90 días de campaña serán suficientes para remontar a López Obrador y ganar la Presidencia. ¿Para qué sirve el gigantesco aparato y control económico del PRI y el gobierno de Peña Nieto? “Estoy absolutamente seguro de que voy a ganar”. Señala Meade, coincidiendo con declaraciones de Anaya y Zavala, que la posición de AMLO de cancelar la construcción del Nuevo Aeropuerto (NAICM) es absurda y refleja autoritarismo; además bloquea negocios. Llevar el aeropuerto a Santa Lucía, como dice AMLO, es una tontería.

5. En tanto Meade dice que “impedirá que llegue el dinero y las armas a la delincuencia”, señala con falsedad que AMLO propone sacar a los criminales de la cárcel. Que en la reforma educativa el PRI apoya a los niños, pero que AMLO quiere un convenio con la CNTE para que nuestros hijos sean rehenes. Que AMLO se ha rodeado de Napoleón (Gómez Urrutia), de Nestora (Salgado) a quienes considera delincuentes: uno por defender a miles de obreros mineros y la otra por haber defendido a pueblos al haber trabajado como autodefensa. Ambos fueron perseguidos por los gobiernos derechistas de Fox, Calderón y Peña Nieto.

6. Es inconcebible que en México –a pesar de grandes luchas trabajadoras en las fábricas, los campos y las calles- la clase dominante (política y empresarial) siga imponiendo de manera abierta su poder. En lo electoral ha impedido que Cárdenas en 1988 y López Obrador en 2006 y 2012 pudieran acceder a la Presidencia. No sé cuántos años más hay que luchar para lograr cambios importantes en el país; de lo que estoy seguro es que la clase burguesa dominante jamás cederá por las buenas sus enormes negocios; los defenderá con todas las armas que posee tanto en los medios de información (TV, radio y prensa) como con el ejército y la marina. Preparémonos en serio.

Blog del autor: http://pedroecheverriav.wordpress.com

lunes, 12 de marzo de 2018

Jose Antonio Meade Fondo de Fortalecimiento Financiero (FFF)


Después de que la Secretaría de Hacienda y el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, protagonizaran un pleito público por 900 millones de pesos del Fondo de Fortalecimiento Financiero, el economista Juan Moreno analizó cómo se han manejado esos cuantiosos recursos. En entrevista, el también asesor parlamentario revela que, en efecto, se aplican de forma discrecional –probablemente con propósitos electorales– y que de la misma manera los manejó el exsecretario José Antonio Meade, ahora candidato “ciudadano” del PRI a la presidencia. En juego han estado y seguirán estando decenas de miles de millones de pesos.

http://www.proceso.com.mx/525657/videgaray-y-meade-coparticipes-de-una-multimillonaria-estratagema-electoral



sábado, 10 de marzo de 2018

Vicente Fox está loco


¿Está realmente loco Vicente Fox?

Cada vez que se hace pública una declaración de Vicente Fox Quesada, lo más común es escuchar que lo llamen “loco”. Y hasta me voy tranquilo; no exagero y usted, si es mexicano y lee algo de política nacional, sabe que no exagero si digo que el comentario más suavecito es el de aquellos que se refieren a él como “… ya lo perdimos”. Las descalificaciones son más duras, brutales y groseras, tan comunes en las redes sociales. “Idiota” es una de ellas.


lunes, 4 de septiembre de 2017

Hay países enteros “secuestrados” por los monopolios mediáticos


Existe, imperfecta, una cultura de la democracia en Latinoamérica. Una cultura joven que tiene, en su forma teórica y en su forma práctica, años escasos plagados con muchas experiencias amargas. Es, dicho propiamente, la joven “democracia burguesa”. Pero ni su edad, ni su condición de clase, han sido obstáculo para que en su contra se hubieren ensayado todo genero de ataques y deformaciones producto de la avaricia, la alevosía y la obscenidad de quienes impusieron su concepto autoritario de poder disfrazado como “voluntad de la mayoría”. Democracia con avances a pesar de todo.
Aunque fueron derrotadas las “dictaduras militares”, operan hoy por adentro de las democracias (incluso las burguesas) las tendencias más anti-democráticas. Han logrado infiltrarse, con pasaporte democrático, todas las formas del engaño que encontraron ahí terreno fértil para su irresponsabilidad premeditada. Nada hay qué los obligue a cumplir lo que prometen, nada hay que les limite el exhibirse impúdicamente con sus prontuarios delincuenciales más aberrantes. Nada hay que garantice su lugar al mérito por servir probadamente en la solución de los problemas sociales concretos y, por eso, cualquier “inútil”, sin base social ni electoral, puede llegar a las cumbres de la “fama” inflada con artificios de propaganda. ¿Qué democracia es esa que se sustenta en amenazas contra los pueblos? Hay golpes de estado vestidos de “democráticos”.

Contra la democracia la “novedad” es una “quinta columna” mass media que afinó métodos y tecnologías para taladrar los núcleos más profundos de la voluntad y operar desde ahí con dispositivos de guerra psicológica capaces de obligar a las víctimas del capitalismo-neoliberal a votar por sus verdugos. Parte de su mejor conquista es convencernos de que no existen y, si se los descubre, mostrar sus camuflajes de “entretenimiento” para hacernos creer que son inocuos, superfluos, divertidos e indispensables. ¿Qué democracia es esa que no sanciona a los traidores del pueblo?

Operan como una forma mutante de la farándula. Acuden a todos los recursos atesorados por el “show bussines” y juegan con ese tipo de “fama” que crea predilecciones -espejismo- más por las fachadas que por las ideas políticas. Crean la política de la anti-política. Política del des-entendimiento, la indiferencia, la abulia y el abandono de toda responsabilidad social a cambio de designar, de la manera más aséptica posible, un “representante” de “buena apariencia” que haga el trabajo sucio necesario para no perder beneficios. Incluso si todo eso no importa, se ignora y aburre. Chantaje de urnas.

Operan en la semántica idealista de la felicidad y del cambio. Parlotean sobre la “honestidad” y de la “abundancia” como cuentas de vidrio a cambio de votos. Engañan de manera profesional e impune. Prometen lo mejor del “bien” amorfo y van por el mundo como paladines del “trabajo eficiente” vendiendo planes de “reforma” (reformismo), “ahorro” (ajuste), “productividad” (reforma laboral) y “educación” como panacea mitológica para conjurar todos los males de todos los tiempos. Eso relatado con televisoras, diarios, radiodifusoras, cines, muros, volantes y “actos públicos”. Dicen que no les gusta la “confrontación”, que “ya basta de peleas” entre políticos, que todo lo pasado ya pasó y que el único futuro son ellos.

Operan en los tuétanos de una democracia porosa y poco rigurosa, pensada para no ser manejada directamente y autónomamente por los pueblos. Una democracia burguesa saturada de dinero lavado con intereses sucios, de lideres sospechosos y de ausencia de pueblo. Hay que ver las cifras del ausentismo. Una democracia que sólo se representa ceremonialmente como trance circense que lo “cambia todo para que nada cambie”. Le llaman “alternancia” pero son los mismos. Siempre los mismos. ¿Qué democracia es esa que se intercambia por bolsas de comida y materiales de construcción?

Con excepciones honrosas es una democracia joven pero esclerotizada para obturar el paso de cualquier liderazgo distinto al de los intereses burgueses o distinto al de los intereses de sectas. Principalmente de las sectas mediáticas. Si los pueblos viven bajo amenazas explícitas o implícitas; si la extorsión -directa o indirecta- es preámbulo o acompañamiento de la vida diaria; si para emitir sufragios se ha de sufrir todo tipo de ignorancia, desinformación, engaños, demagogias y falacias; si hay acoso, presiones o compra-venta de votos. Si hay cataratas de promesas incumplidas -e incumplibles- a costos de campañas políticas ingentes… El costo promedio de los votos es una pachanga presupuestal sin freno. ¿Qué democracia es esa? En ese paisaje todo logro político desde las bases tiene siempre un valor -y esfuerzo- histórico doble.

Si la vida y la experiencia política depende casi exclusivamente de lo que se dice y se exhibe en los “medios de comunicación”; si los políticos son personajes efímeros que sólo son vistos en la publicidad del partido en las entrevistas cómodas pagadas para lucirse; si el contacto con la realidad es falsificado con escenarios aparentemente reales y actores contratados como decorado; si la dirección de imagen, moda y pose es más importante que la dirección política de un programa social consensuado… ¿en qué clasificación de la Democracia inscribimos éste repertorio? Jolgorio de publicistas.

El informe MacBride de 1980 advirtió que el proceso de concentración monopólico de “medios de comunicación” constituía una amenaza a las democracias. La profecía, entonces diagnóstico, se cumplió. Estamos hoy ante un fenómeno viejo en su presencia pero renovado en sus consecuencias que se mueve con toda libertad en el corazón de las democracias burguesas y exige un debate hondo basado en una Semiótica emancipadora que deje ver los estragos y los alcances de un fenómeno que recién comienza su fase actual de exterminio de las democracias con discursos “democráticos”.

Para poder encontrar respiro hay que frenar la injerencia de lo peor contra los pueblos. Hay que identificar y neutralizar los laboratorios de guerra psicológica que se camuflan como agencias propaganda política. Hay que explicar el nexo entre los monopolios mass media y los candidatos burguesía, especialmente sus nexos serviles. Hay que desmontar el arsenal de armas de guerra ideológica que operan día y noche esparciendo los anti-valores del establishment. Y, sobre todo, hay que democratizar la democracia sin los vicios burgueses que la infectan. Mejorar la organización de los trabajadores. Garantizar el poder del pueblo para los pueblos, que gobierne la voluntad popular. Democratizar las herramientas de comunicación, democratizar la producción simbólica y la cultura. En suma, hacer todo lo posible -y más- para sacudirnos el fardo de falacias e hipocresía de un sistema de representación que debe fenecer en manos de un sistema nuevo de participación amplio, de base, confiable y transformador dispuesto a perfeccionarse desde la praxis y desde la autocritica, científica y permanente. Nada menos.

Morena, AMLO y la Critica


1. Por el intenso trabajo político de López Obrador realizado en 15 años, se ha convertido en inigualable. No hay político en México –de cualquier partido o corriente política- que haya hecho siquiera la décima parte de sus visitas a las 2,500 comunidades del país. Por ese hecho se piensa que el PRI y su mascota, el Verde ecologista, o el PAN y su mascota, el PRD, no podrán juntos ganarle al partido Morena. A 10 meses de las elecciones –después de mirar el desmedido crecimiento de Morena- se vislumbra que al fin López Obrador –con eso de que “la tercera es la vencida”, barrerá a todos los partidos y candidatos “independientes”.
2. El trabajo de AMLO no es una nota de encuestas sino algo que se sabe en todo el país: mientras los demás partidos y dirigentes se pasaron esos 15 años “rascándose la barriga” o realizando viajes de placer, López Obrador todos los días, semanas y meses, se dedicó a darle cinco vueltas a las comunidades o pueblos de la República con miras de ganar la Presidencia. Ahora no hay nadie que le pueda competir sin haber preparado alguna trampa. A mí me daría vergüenza ser candidato –sin haber hecho nada- frente a quien lleva 18 años en campaña; por ello se tiene mucha seguridad de que será el próximo presidente de México.

3. Pero ese trabajo político que nadie en la historia ha hecho en el país, no le da a López Obrador la infalibilidad, es decir, ser un político que no pueda cometer errores, él y las personas más cercanas de su círculo. Y es donde debe cuidarse mucho porque sus seguidores crecen a diario en número y observan sus movimientos. Yo recuerdo que cuando tenía 19 o 20 años e ingresaba a la izquierda socialista, me enojaba mucho las críticas que se hacían contra Fidel Castro o Che Guevara, contra Marx o Lenin; tuve que sacar mi ignorancia y tonterías de la cabeza para entender que no eran dioses infalibles sino seres humanos.

4. Odiaba, como hasta hoy, la explotación, la opresión, las desigualdades políticas, económicas y sociales, pero mi odio sólo era pasional contra empresarios y gobierno. Sólo más tarde comencé a comprender que la lucha por la revolución y el socialismo no era solo pasional, sino esencialmente racional que nos permita entender en qué mundo vivíamos y cómo teníamos que organizarnos para acabar con él y construir otro con la justicia que buscábamos. En los hechos no había dejado de ser religioso porque veía a luchadores sociales o ideólogos como dioses que defendía con pasión y a los críticos como enemigos. Nunca entendí entonces que debía ser lo contrario.

5. De pronto leyendo y pensando, viendo que era un simple repetidor y seguidor, comencé a ser crítico de algunas cosas, luego de más, hasta llegar a ser crítico de todo y no aceptar ninguna verdad establecida. Ahora defiendo a los izquierdistas, a los socialistas, a los anarquistas frente a los burgueses opresores; pienso en la grandeza de los revolucionarios, pero soy un profundo crítico de todas las revoluciones, incluso de las llamadas “socialistas”. Como dirían por ahí: “no dejo títere con cabeza”, sea Marx, Lenin, Fidel, el Che. Para mí los dioses murieron y a sus seguidores los respeto, sobre todo si son humildes, pero me dan un poquito de pena.



Blog del autor:  http://pedroecheverriav.wordpress.com

viernes, 14 de abril de 2017

¿Podrán las broncas y divisiones interpartido en el PRI, PAN, PRD y demás, arreglarse con dinero?


1. Todas las organizaciones políticas centralizadas del mundo, con aparatos directivos e ideologías cerradas -particularmente donde se mueve mucho dinero y poder- están condenadas a sufrir divisiones por la enorme disparidad de ideologías e intereses. Las grandes y poderosas organizaciones evitan muchas divisiones repartiendo dinero, cargos, poder; pero eso no evita las divisiones, sólo las ocultan o las retrasan. Por ello la mayoría de los anarquistas están contra la centralizaciones y los aparatos directivos; solo batallan contra gobiernos, empresarios, capitalismos, en luchas concretas y cuando éstas terminan –sin ambicionar dinero o poder- se disuelven para otras batallas o luchas anticapitalistas.
2. En México, dentro del PRI, obviamente, hay fuertes confrontaciones entre corrientes políticas por la candidatura presidencial; están los seguidores de Osorio, Videgaray, Meade, pero las “patadas bajo la mesa” son muy finas, no se ven porque están en la cúspide. Más aún, no es entre los aspirantes sino entre los viejos “camajanes” como Carlos Salinas, Fernández de Cevallos, Felipe Calderón, Cuauhtémoc Cárdenas que no quieren perder sus influencias en el partido al que pertenecen. Lo que sucede en el PRI, se registra de manera parecida en el PAN, el PRD y comienzan a vislumbrarse entre los partidos pequeños y jóvenes. Pero en la provincia o los estados las “patadas” son más claras.

3. Los golpes bajos entre los grupos aspirantes presidenciales entre la derecha panistas/ empresarial hoy se registran entre el expresidente Calderón, que quiere imponer a su esposa para reconfirmar su fuerza y su poder dentro del PAN; del otro lado está el presidente del PAN –Ricardo Anaya- y todos los críticos de Calderón que durante el sexenio de éste, casi estuvieron en la banca. Hay un magnífico libro que explica que el presidente Peña está comprometido con Calderón. Esa división en el PAN se está profundizando y ha llegado a los estados de la República. Sin embargo, como en el PRI, en el PAN se juegan muchos miles de millones que buscan que esta división no se agrande y sea solucionado con dinero y repartiendo cargos políticos.

4. Donde la división puede liquidar o desaparecer el partido, es en el PRD cuyos dirigentes “socialistas” o socialdemócratas, han querido consolidar una alianza con el derechista PAN y algunos con el PRI; sin embargo probablemente la mitad de sus militantes buscan apoyar al partido Morena de López Obrador. Las elecciones de junio en el Estado de México –con más de 16 millones de habitantes y el más poderoso de la República- van a ser un gran termómetro y laboratorio de las elecciones presidenciales de 2018. Si los lopezobradoristas obtienen la gubernatura se crean posibilidades muy cercanas a ganar la Presidencia; pero si la obtiene el PRI mucho dependerá de la personalidad de López Obrador.

5. De entrada se ha demostrado que el candidato del PRI -al ser una personalidad directa de padres y abuelos del grupo Atlacomulco- le van a echar todo para su triunfo y el pasado domingo se demostró que el mismo presidente Peña le estaba echando “todos los kilos”. Por el contrario, la candidata del partido Morena, Delfina, que es una maravillosa profesora, no parece estar ni mínimamente a “la altura” de esa gran “batalla de búfalos” del PRI que van por todo. Creo que Alejandro Encinas pudo ser el candidato (quizá oportunistamente se conserva para la CDMX) pero no se sabe cuál fue el motivo por no haber aceptado. ¿O es que no se decidió competir para ganar como mil veces se ha dado en el país? Delfina estaría bien en otro momento; no aquí ni ahora.

6. ¿Cuántos líderes nacionales -50, 100, 200- de Morena ayudarán a Delfina ante la fuerte caballada del PRI en el Estado de México? ¿Cuántos miles de autobuses acarrearán gente como hizo el PRI el pasado domingo que fue una romería? Si, realmente, el 98 por ciento de la gente nunca supo si fue a una fiesta, a una vaquería, a un entierro y sólo respondió que la llevaron, que le dieron dinero por su delegado y que por ello están dispuestos a obedecerlo. Esa es la política real en México, el 98 por ciento de los que votan porque ya han vendido su credencial de elector por dos días de comida. Pero como odio que la gente se queje porque la mintieron, a veces pienso que todo está totalmente arreglado a cambio de otras cosas.

Blog del autor: http://pedroecheverriav.wordpress.com

martes, 8 de noviembre de 2016

Qué candidatura y cuál campaña necesita México


La posibilidad de la candidatura anticapitalista de una mujer indígena es un paso importante: en efecto, los derechos indígenas (territoriales, culturales, laborales, étnicos) deben ser defendidos o reconquistados y lo que hoy está en juego debido a las políticas extractivistas destructoras del ambiente y el aumento de la explotación de los trabajadores es la supervivencia misma de los pueblos y naciones indígenas, compuestos en su mayoría por campesinos y obreros no calificados y en pésimas condiciones económicas.

Los derechos indígenas atañen nada menos que a uno de cada diez mexicanos. Además, los indígenas, como todos los trabajadores de este país, están siendo despojados de los recursos naturales- aire, agua, tierra, recursos forestales y del subsuelo-, ganan (cuando consiguen trabajo) salarios infames que hay que triplicar para poder vivir decentemente, sufren la anulación de las leyes laborales conquistadas, presencian la entrega del país a Estados Unidos y su sumisión a la política exterior de Washington, soportan la violencia del Estado y de la delincuencia apañada desde el gobierno, los feminicidios y la brutal discriminación a las mujeres, las desapariciones y asesinatos, el robo organizado de los bienes públicos y un sistema impositivo que grava a los más pobres y sus alimentos y permite el fraude de los poderosos.

Una política anticapitalista exige por lo tanto luchar contra la delincuencia y la militarización del país, por aumentos masivos de salarios, por trabajo decente y decentemente pagado, por la autoorganización y la autodefensa para enfrentar a la delincuencia armada, que está protegida por policías y jueces ineptos o corruptos. Exige poner fin a la siembra de ignorancia y al envenenamiento por Televisa y TV Azteca y plantear substitución de esas cloacas por una red de información democrática y comunitaria regida por una ley antimonopólica sobre la información. 

Una política anticapitalista requiere apoyar a los maestros en su lucha contra la reaccionaria “reforma educativa”, que sólo es antisindical. Exige un combate por dar fondos a la educación bilingüe, a la investigación científica y a las Universidades, a las cuales deben poder acceder los indígenas.

Todas estas luchas no plantean, es cierto, objetivos socialistas porque no cuestionan la propiedad de los medios de producción ni exigen la expropiación y socialización de las principales palancas de la economía. Son, sin embargo, -aunque parezcan sólo reformas- esenciales para la plena vigencia de la democracia que el capitalismo no puede aceptar y en la lucha social de masas refuerzan los sectores que protagonizarán el combate consciente por superar el sistema capitalista en México y en una Federación de Estados Socialistas de América Latina. 

La discusión sobre la candidatura indígena, para ser anticapitalista, no puede abarcar sólo a los indígenas ni limitarse sólo a los problemas indígenas y rurales, por importantes que éstos sean. Es necesaria una discusión en todo México sobre los grandes problemas nacionales con la participación de la izquierda anticapitalista y de los movimientos sociales.

La candidatura indígena, si se concreta, participará en unas elecciones viciadas ya desde hace años por la ocupación militar del país, la violencia ilegal del Estado, la muerte de miles de mexicanos. Esto afecta igualmente a quienes, como los simpatizantes de MORENA, creen a pesar de todo y de todos los fraudes anteriores que este mismo semiEstado corrupto y asesino de la oligarquía podría entregarle el gobierno a López Obrador o a otro candidato honesto.

Esto establece una gran diferencia entre la candidatura del EZLN-Congreso Nacional Indígena y la de López Obrador. Eso es un obstáculo real para la unidad pero no impide la unidad de acción entre fuerzas diferentes con diferentes objetivos. Es posible siempre, si hay voluntad política, “golpear juntos pero marchar separados”, unir en un Frente Único tras la defensa de los derechos democráticos y de la legalidad a quienes creen posible reformar un sistema irreformable con los anticapitalistas que creen en la posibilidad de construir en la lucha y desde abajo las bases de un sistema más justo, se llame éste como se llamare. 

Si en Estados Unidos ganase la presidencia el fascista Donald Trump la crisis en México aumentará. Tampoco con Hillary Clinton vendrán tiempos mejores y las tensiones bélicas aumentarán constantemente.

Las cosas, pues, no mejorarán mágicamente con una ceremonia electoral y metiendo un papelito en una urna.

Es urgente e indispensable organizar el poder popular desde abajo en cada pueblo y cada colonia, en asambleas y discusiones y crear comités locales de autodefensa, policías comunitarias y organismos de autogobierno en todo el país que preparen el post-elecciones al mismo tiempo que impidan el fraude electoral. 

En 2017, aunque ya es tarde, todavía hay tiempo para organizar un Frente único entre la posible candidatura indígena y MORENA y para que ambas crezcan y convenzan a muchos a salir de la abstención, que ha favorecido siempre al poder capitalista. Como dicen los italianos que “el que tenga más saliva coma más harina” en una competencia leal donde el enemigo común es el PRIPANPRD y sus achichincles.

Si, una vez llegados a las vísperas de la votación, se ve una clara diferencia en el apoyo popular a una u otra candidatura, la que tuviera menos posibilidades de vencer en las urnas debería respetar un pacto que estableciera el apoyo a la candidatura mejor colocada. 

De todos modos, las elecciones nos han sido impuestas y son secundarias y la lucha real no será electoral sino post-electoral, contra la imposición fraudulenta de un candidato de la oligarquía o por hacer respetar la voluntad popular. Los resultados electorales serán un subproducto de una lucha no electoral por construir un poder rebelde alternativo para los tiempos que vendrán.

almeyraguillermo@gmail.com

El EZLN, la izquierda partidista y el estado mexicano


La polémica desatada por el anuncio del EZLN y el CNI en el sentido de que están considerando la posibilidad de lanzar una candidata indígena a la presidencia en las elecciones federales del 2018 parece nutrirse de la larga historia de desencuentros entre las dos grandes corrientes de la izquierda mexicana: los reformistas y los movimentistas. En realidad descansa en un contexto en el que izquierda y derecha han perdido sentido desde la perspectiva del cambio social, donde la lucha electoral se encuentra en su nivel más bajo de popularidad desde el triunfo de la revolución mexicana y la dinámica geopolítica heredada por el fin de la segunda guerra mundial no opera más.

Desde la caída del Muro de Berlín, la descomposición de la dinámica política surgida al calor de la revolución francesa es el pan de cada día y sus síntomas se muestran con más fuerza. A contrapelo, las instituciones liberales parecen seguir como si nada, sostenidas por la conveniente certeza de que la crisis es de carácter coyuntural y no estructural, de que el problema es sólo cuestión de ajustes y reformas. Ya en su momento, un crítico certero de dicha actitud anunció el fin de la era de los partidos políticos, como ejes centrales de la participación política, para dar paso a las de los movimientos antisistémicos. De acuerdo con Immnuel Wallesrtein, los estados liberales –que se apoyan en la democracia procedimental- “… pueden escoger entre ayudar a la gente común a vivir mejor y ayudar a los estratos superiores a prosperar aún más. Pero eso es todo lo que los estados pueden hacer… Si queremos afectar de forma significativa la enorme transición del sistema mundial que estamos viviendo… el estado no es un vehículo principal de acción. En realidad, más bien es uno de los principales obstáculos.” (1)

En este sentido, la insistencia de luchar por la conducción del estado a través de las elecciones, si bien no puede ser descartada como táctica política a corto plazo, no ofrece una salida real a la presente coyuntura. Es cierto que las elecciones pueden abrir paso a un gobierno más proclive a mejorar la distribución del ingreso pero al final la misión el estado liberal permanece y solo es cuestión de tiempo para que los gobiernos populares sean sustituidos por los derechistas. Baste observar el caso de Argentina o de Brasil, con todas las singularidades de ambos casos. Si las elecciones mantienen la presencia de gobiernos populares de manera reiterada, el sistema político posee las piezas necesarias para revertir semejante tendencia y realizar cambios, ya sea por medio de golpes de estado de viejo cuño o los llamados golpes blandos que cuentan hoy con amplia aceptación entre los dueños del dinero.

Aceptar lo anterior desde el interior de los partidos políticos implicaría comprender “… que las estructuras estatales han llegado a ser (¿han sido siempre?) un obstáculo importante para la transformación del sistema mundial, incluso cuando (o quizá especialmente cuando) fueron controlados por fuerzas reformistas, es lo que está detrás del vuelco general en contra del estado en el tercer mundo…”(2) Dicho de otro modo, aceptar que la tierra prometida de los liberales es una ilusión que sólo serviría para que lo esencial permanezca –a pesar de las buenas intenciones de leyes, reformas y lo que se acumule- necesariamente implicaría modificar radicalmente la estrategia política de los que viven del gatopardismo progresista o conservador, de la ilusión liberal.

La probable candidatura del EZLN-CNI para el 2018 ha vuelto a poner en el escenario mexicano el abierto conflicto entre los que no comprenden o no quieren comprender lo arriba expuesto y los que han venido construyendo nuevas opciones a partir del reconocimiento del fin de la decadencia del estado liberal. Y esto no necesariamente coincide con los planos izquierda y derecha sino con la búsqueda de otros horizontes para la construcción de un mundo nuevo. Mucho menos con el estás conmigo o estás contra mí, argumento muy utilizado por los promotores de la unidad de la izquierda bajo el liderazgo de AMLO. Este argumento responde básicamente a la estrategia frentista, que resulta más útil al sistema que a las aspiraciones de un cambio real. El triunfo de la izquierda partidista sólo le daría un poco de oxígeno a un sistema caduco pero la marginación, la discriminación y el racismo seguirían gozando de buena salud, no se diga la acumulación de capital, las guerras ‘justas’ y los premios Nobel a generales, asesinos y genocidas.

La candidatura de una mujer indígena y las reacciones del ‘establishment’ electoral mexicano no sorprenden a nadie, mucho menos las burlas y sarcasmos de corte racista. ¿De dónde proviene el combustible para descalificar o incluso considerar una traición o parte de un complot maquinado por los dueños del dinero en México? Del miedo, del temor de que una candidatura indígena autónoma exponga una vez más las limitaciones, la patología de un régimen que apenas puede mantenerse en pie. Porque los contrastes rayarían en lo grotesco: saco Armani contra huipil; millones de pesos (sucios y no tanto) contra ¿miles?; palabras vanas, promesas falsas contra principios claros y llamados a la acción autónoma; entrevistas pagadas en todos los medios de comunicación y una avalancha de espots contra encuentros cara a cara para escuchar, para dialogar. Pero sobre todo porque haría visible, una vez más, que nuestro país es enormemente desigual, que las elecciones son un circo y que el poder del dinero es el que las decide. Porque en las elecciones de 2018 no será el voto a favor de la candidata indígena lo que decidirá la suerte de AMLO sino su capacidad para diluir su imagen pública a contentillo de los que deciden las elecciones. Hay que admitir que el propio AMLO es consciente de lo anterior al grado de que ha dado pasos en ésa dirección al conceder la amnistía anticipada a Peña y sus amigos, al abrir la puerta de MORENA a priistas ‘buenos’ y demás fauna del sistema político. Y claro de cuidarse de mirar abajo y a la izquierda para promover sus demandas, apoyando públicamente el laboratorio zapatista en Chiapas, visitándolo para entablar un diálogo, criticando las limitaciones de los partidos centralizados a partir de un liderazgo carismático.

Aceptando sin conceder que la llegada de AMLO a Los Pinos modifique la agenda gubernamental lo suficiente para aminorar momentáneamente la debacle del estado mexicano no por ello se puede pensar que el cambio será real. Lula da Silva puede ser un buen ejemplo de las limitaciones a las que se enfrenta un gobierno de izquierda partidista, de sus posibilidades y de sus consecuencias. En todo caso, la propuesta del EZLN y del CNI debe ser respetada e incluso bienvenida no sólo por su contenido simbólico sino por su vocación autónoma y por donde se vea, su legitimidad y legalidad. Su potencial estratégico está relacionado con la posibilidad de que la ‘comprensión’ de los límites del sistema actual se amplíe a la mayor parte de la población excluida para acabar con el ilusionismo liberal. Y esa no es una tarea menor, es de hecho una de las tareas estratégicas que el movimiento zapatista se ha planteado casi desde su nacimiento. Gracias a ella ha despertado simpatías alrededor del mundo y le ha dado vida a la posibilidad de imaginar un mundo donde quepan muchos mundos. 



Notas 

1) Wallerstein, I. Después del liberalismo. México, S. XXI, 2005. p. 7

2) Ibídem. 

Blog del autor: http://lavoznet.blogspot.mx/2016/10/el-ezln-la-izquierda-partidista-y-el.html

Elecciones EZLN Tantos mundos como sean necesarios



Ni marxistas, ni socialistas, ni comunistas, ni anarquistas saben darse su propia forma de ser, vivir y de resistir, para crear un mundo donde quepan muchos mundos. Son zapatistas. 

Momentos pasados
El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) hizo su aparición pública el 1 de enero de 1994 pero había nacido años antes, en 1983, a través del primer campamento guerrillero en la Selva Lacandona, en Chiapas. Ese primero de enero, siete cabeceras municipales de Chiapas fueron tomadas: Las Margaritas, Ocosingo, Oxchuc, Huixtán, Chanal, San Cristóbal de Las Casas, y Altamirano.

El ejército mexicano derrotó la alzada de los zapatistas. Este EZLN era un ejército más simbólico que real ya que la mayoría de los miembros del ejército zapatista estaba desarmado: portaban armas hechas de madera y pintadas de negro. Iban, sabiendo que seguramente, morirían sin poder defenderse.

Los zapatistas no pudieron avanzar en este sentido y debieron dialogar cara a cara (pasamontaña) con el mal gobierno. En este proceso fue mediador el obispo Samuel Ruiz de San Cristóbal de las Casas, que entre otras cosas, dio pie a los acuerdos de San Andrés sobre el “Derecho y Cultura Indígena”, que comprometían al Estado a reconocer a los pueblos indígenas en la ley más importante de México: su Constitución, para que pudieran gozar de autonomía y autodeterminación. Ese mismo año, en el mes de octubre, se fundó el Congreso Nacional Indígena (CNI).

Los acuerdos de San Andrés no se cumplieron en su totalidad y recién en el 2001 se hicieron algunas reformas constitucionales para darle reconocimiento a los pueblos indígenas. Así el Artículo 2 de la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos reza: “Se les reconoce la libre autodeterminación, y garantiza el derecho a la libre determinación y autonomía para decidir formas internas de convivencia y organización social, económica, política y cultural”.

El EZLN, mediante la creación en 2003 de Los Caracoles y las Juntas de Buen Gobierno, vino a hacer realidad esa autodeterminación y autonomía.

Y es que hay pueblos que se saben pueblos y no hacen más que serlo, a como de lugar
“Cuando el pueblo tiene una voluntad, no tiene representantes, se representa así mismo”, señala el escritor Eduardo Colombo en su libro “La voluntad del pueblo”.

La organización del zapatismo siempre ha apuntado en ese sentido. Ya en febrero de 1994, el EZLN expresaba a través de un comunicado: “¿La toma del poder? No, apenas algo más difícil: un mundo nuevo”. Ahí nomás de haber dado semejante sorpresa, exclamaban claramente lo que buscaban, aunque tampoco especificaban cómo.

Recientemente el EZLN propuso que las bases discutan la posibilidad de presentarse a elecciones para que exista un Consejo Indígena de Gobierno que se haga cargo del Ejecutivo Federal y materialice su palabra a través de una candidata mujer. Esta novedad generó “histeria” no sólo en los partidos políticos tradicionales de México sino también en quienes comparten con el zapatismo la ideología de desde abajo, a la izquierda.

Y creo que esa sorpresa no grata puede deberse a que, en algún punto, bueno en realidad en varios puntos, muchas y muchos nos hemos de alguna manera, o de todas las posibles apropiado del zapatismo.

Esa convicción de que algo realmente nuevo parió el abajo, y un abajo también nuevo se estaba pariendo (y se está pariendo) aunque sus raíces eran y son tan ancestrales como los mismísimos pueblos originarios; repudiando la vía electoralista, sabiéndose siempre fuera, y entendiéndose ahí afuera, es lo que viene a provocar un primer rechazo, dudas, miedos. Porque miramos el zapatismo, desde nosotras. Desde acá. Desde el lugar en el mundo de donde sea que andemos caminando, abajo, arriba, en México, o Argentina.

Porque nos abrazamos a esa idea, de que era posible, levantarse, y fundar un mundo diferente. Porque vimos en esos pasamontañas, una realidad que varias y varios quisiéramos lograr, vimos desde lo lejos, que alguien nos interpelaba, algunxs se animaban, se organizaban, y lo hacían: eran una comunidad autónoma, digna y libre. Y claro, es fácil abrazar eso. Es fácil comulgar con ese logro, es fácil simpatizar con ese zapatismo. Es tan fácil eso, como criticar, desde cualquier zapato, ahora y ayer, lo que sea que nos “moleste” del zapatismo; como si pudiésemos dimensionar acaso lo que es el movimiento zapatista. Como si el zapatismo fuera estanco y caprichoso, como si la coyuntura fuera la misma que allá cuando aparecieron, cuando decidieron en realidad, hacerse conocer.

Muchxs, inclusive, encuentran en su levantamiento armado una debilidad, algo que hace e hizo, que el zapatismo no llegara a ser aceptado, comprendido, por más mexicanos, por más abajos. Porque claro que es ciertamente más fácil disentir después, cuando algo ya se hizo. Pero hacerlo, claro, lo hicieron, lo hacen, los zapatistas.

Cuando anduve por San Cristóbal de las Casas, para poder ir al Caracol Oventic, tomé un camión, que es un medio de transporte totalmente habitual en México; son lo que acá conocemos como trafics, o combies privadas. En viaje hablando con el chofer, y ya adentrándonos en una zona bastante verde, selvática, él me dijo que toda esa zona era zapatista. Pero, manifestando estar contento señaló que ya quedaban pocos, que ya casi no existían. Me decía que el zapatismo fue muy malo; que se habían armado y habían tomado municipios, que provocaron una guerra donde murieron muchos inocentes: que daban miedo, y que muchos deseaban que nunca volviera a ocurrir: “muy peligroso” afirmaba ese chofer.

Y sí, son un gran peligro pensaba yo en mi interior. Vienen a demostrar que otra cosa es posible, que otras realidades se dan espacio, que los pueblos se van haciendo sus propias formas, que se van animando a ser, a cómo de lugar. Y eso es peligroso claro, es un peligro concreto para el sistema, para los arribas, para quienes no comprenden muy bien en que parte de todo esto se encuentran también es peligroso, porque genera dudas, ruidos, desconcierto. Eso ha generado el EZLN siempre; desconcierto, y esperanza. ¿No es eso acaso peligroso, para un sistema que promulga, promueve, y vende predictibilidad, y resignación?

Es el zapatismo una construcción totalmente peligrosa, tanto como la dignidad, la democracia, la libertad, la justicia que han sabido desarrollar, profundizar y construir; sin que nadie les dijera cómo, cuándo y dónde. Sin escuchar tanto ese ruiderío del afuera. Se construyeron, mirándose los ojos, mostrándonos los suyos, hablándonos cuando querían, aunque jamás viéndose aisaldos del mundo. Construyeron para adentro, desde adentro, sin descuidar el saber en qué mundo estaban pariéndose ellos mismos.

Yo los entiendo como un verdadero movimiento, que saben darse las herramientas y las formas, que van siendo necesarias, reales y posibles. Que ellxs mismxs, van decidiendo. Pura democracia ¿verdad que es peligroso no?

“No queremos el poder, sino poder hacer, que sean nuestras asambleas las que gobiernen”
¿Qué tan sólido estará el sistema político mexicano, y qué tan fundamentadas y consistentes son las tácticas y estrategias de los partidos políticos, que basta que alguien diga públicamente que está pensando algo, y que le va a preguntar a sus demás iguales qué piensan de lo que está pensando, para que se pongan histéricos?”, nos y se pregunta el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, respondiendo interpelándonos nuevamente, frente a la polémica generada por el la decisión junto al Congreso Nacional Indígena (CNI) de consultar a sus bases, para definir-recién entonces y no antes- la postulación de una candidata indígena para la presidencia de México en 2018.

¿En qué medida la propuesta de que un concejo (con “c”) indígena de gobierno, es decir, un colectivo y no un individuo, sea el responsable del ejecutivo federal, apuntala-el-presidencialismo- se- hace- cómplice- de- la- farsa- electoral-contribuye-a- reforzar-la-democracia-burguesa -le- hace- el- juego- a- la- oligarquía- y- al- imperialismo-yanqui-chino-ruso-judeoislámico-milenarista,- además- de- traicionar -los-altos-principios- de- la- revolución- proletaria- mundial? Nos y se preguntan los zapatistas.

“Ya no queremos decidir por los otros, y tampoco que decidan por nosotros. No queremos el poder, sino poder hacer, que sean nuestras asambleas las que gobiernen” Esto se dice en el documento del quinto congreso. “Ratificamos que nuestra lucha no es por el poder, no lo buscamos; sino que llamaremos a los pueblos originarios y a la sociedad civil a organizarnos para detener esta destrucción, fortalecernos en nuestras resistencias y rebeldías, es decir, en la defensa de la vida de cada persona, cada familia, colectivo, comunidad o barrio. De construir la paz y la justicia rehilándonos desde abajo, desde donde somos lo que somos”.

Se explicita aquí, que esta propuesta, no es sino, otra forma de organizarse a la cual se apela para frenar tanta muerte y destrucción.

Colombo, en la obra ya citada establece algo verdaderamente interesante: “En nuestros días se ha olvidado la distinción –aristotélica y escolástica, central en Spinoza y fundamental en política–, entre potentia y potestas: la potencia, o poder, como capacidad (“el poder de crear” o de hacer), y el poder como dominación (“el poder de ordenar”, y de hacerse obedecer), confundiendo de este modo la capacidad que tiene el agente de la acción, individual o colectivo –capacidad o poder que da al sujeto político la posibilidad de establecer una relación sinérgica compatible con la igualdad en la acción colectiva–, con la dominación, que es siempre una relación asimétrica entre aquel o aquellos que mandan y aquel o aquellos que obedecen. En el espacio político común e igualitario de la asamblea, el “poder” es el resultado de la acción de todos, y ese poder es antes que nada una capacidad de hacer o de decidir (potentia). En la democracia directa el problema no proviene de la capacidad colectiva de instituir la vida común, sino de la toma de decisiones a través de una mayoría, lo que significa desconocer la opinión de la minoría, incluso de uno, e imponerle la decisión mayoritaria”

Las asambleas, no dejaron de existir en los zapatistas, ellos mismos lo dicen: “Nos declaramos en asamblea permanente y consultaremos en cada una de nuestras geografías, territorios y rumbos el acuerdo de este Quinto CNI para nombrar un concejo indígena de gobierno cuya palabra sea materializada por una mujer indígena, delegada del CNI como candidata independiente que contienda a nombre del Congreso Nacional Indígena y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en el proceso electoral del año 2018 para la presidencia de este país.

No es entonces una decisión vertical, ni sin debate, ni caprichosa.

Es tan real ese mundo donde quepan otros, es tan real su democracia construida, su libertad desarrollada, que no tienen miedo de proponer lo que nadie esperaba. Nos guste o no nos guste, a quienes desde lejos hemos o no simpatizado, con el zapatismo. No tienen miedo de proponer, de dar la discusión, de agrietar el sistema electoralista de esta manera. Han generado tanta base política, tanto “poder hacer”, la suficiente autogestión, y autonomía, que son capaces, de discutir esta herramienta, como una más. Sin miedos, ni cristalizaciones prejuiciosas. Siendo totalmente conscientes de lo que son, de lo que ya han construido, de ese nuevo mundo que han sabido parir.

El movimiento zapatista, es tan real, como misterioso. Quién haya andado por aquellos suelos, sabe que los mexicanos, y sobre todo los zapatistas, quizás por su origen, son de hablar poco, despacio, y sigilosamente. Casi inentendible al menos, para quien no los escucha siempre.

Cuidan las palabras, dicen lo justo. Y hablan, y nos hablan en su idioma, quizás por eso cuesta tanto entenderlos. Quizás por seguridad, poco dicen, poco se cuenta, poco sabemos de este movimiento revolucionario. Por eso es que, al zapatismo, jamás lo entenderemos, sino, como el zapatismo quiere que lo entendamos.

Porque, si hay algo extremadamente maravilloso y envidiable que tiene el movimiento zapatista, es esa consciencia: Se saben en este mundo. Se leen, en este mundo, se advierten en él. Saben lo que son, lo que están haciendo, lo que logran. No dudan de ellos mismos. Jamás. Tanta confianza y consciencia tienen, que escapan a las formas que el mundo conoce, y se animan a crear ese mundo nuevo, a como de lugar, como lo han venido haciendo, y como jamás lo habían hecho, también.

Fuente: http://latinta.com.ar/2016/10/tantos-mundos-como-sean-necesarios/

jueves, 1 de octubre de 2015

AMLO y los yanquis



1. Dice López Obrador (AMLO) –el creador y máximo dirigente del partido Morena, refiriéndose a su candidatura presidencial, que “la tercera es la vencida” pensando en que en 2018 sí le dejarán “ganar” la Presidencia que le bloquearon en 2006 y 2012. Ahora sí han aparecido más de 10 precandidatos y entre los socialdemócratas hay por lo menos cuatro. Aunque nunca he votado ni pertenezco a partido alguno, mi obligación como activista y articulista, es analizar lo sucedido en los procesos electorales. Muchos tenemos la convicción de que por la vía electoral en México no se pueden lograr cambios importantes, pero sigue votando la mitad de los electores.

2. Después de 17 regímenes de gobierno constitucionales (15 del partido oficial y dos del PAN conservador) está “archi y requete” demostrado que la situación económica de miseria y hambre del 80 por ciento de la población no ha cambiado durante un siglo. No importa que se hayan construido gigantescos edificios, miles y miles de kilómetros de carreteras, expansivas ciudades, así como miles de hospitales y escuelas. Estamos dentro de la civilización capitalista mundial, pero la distribución de la riqueza y los privilegios en México son muy idénticos a los que se vivía a fines del Porfiriato en 1910, cuando estalló la revolución.

3. Por experiencias y lecturas en varias décadas puedo decir que aunque los trabajadores saltemos, brinquemos, nos movamos mucho, sin poder lograr una gigantesca unidad mundial contra el capitalismo, que permita “romper las rejas de nuestro encarcelamiento”, sólo seguiremos a la defensiva ganando una de cada cien batallas que perdemos. Desde 1959 he sido la experiencia cubana y desde 1999 la venezolana y ninguno de los modelos “hacia el socialismo” –absolutamente honestos y voluntariosos- pudieron con las poderosos fuerzas del imperialismo y la formidable estructura económica, política e ideológica del capitalismo.

4. Aunque Fidel y Raúl Castro en Cuba y Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela hayan cometido internamente errores burocráticos o de falta de radicalismo, la realidad es que son casi insignificantes porque los bloqueos de mercancías, financieros, comerciales, campañas de prensa e información y los apoyos a la derecha, han impedido cualquier reforma profunda o pasos hacia el socialismo y la igualdad. Y me parece que la política imperial asesina e intervencionista no ha sido por culpa de Reagan, Bush u Obama, sino de quienes dominan los bancos, el petróleo, las armas, las guerras en EEUU que son los que designan y dan órdenes al presidente.

5. Estuve en Cuba y en Venezuela con una mirada crítica de la situación que se vivía y observando o escuchando las opiniones de la gente; la realidad es que los cambios en ambos países eran distintos y mínimos. Si el imperio yanqui no existiese tampoco existirían multimillonarios imponiendo su voluntad o tejiendo redes para hacer caer al pueblo. Pero con el apoyo imperial a la derecha todos los gobernantes se ven obligados a seguir una línea para no tener dificultades. ¿Pueden imaginarse los mexicanos las gigantescas presiones para un gobierno progresista que quiera hacer reformas de fondo en beneficio de la población?

6. Por ello cuando pienso en López Obrador –el único político mexicano socialdemócrata, electoral, honesto y comprometido- aunque la burguesía mexicana y el imperio lo dejaran obtener la Presidencia, solo podrá gobernar cumpliendo compromisos con los más grandes multimillonarios mexicanos y con el imperio de EEUU. Podrá incluso hacer algunas reformas y tomar algunas medidas secundarias e intrascendentes, pero nunca tocar la estructura que determina la explotación capitalista. En caso de atreverse a cruzar los límites, vendrá cualquier acusación o el golpe de Estado. México es el segundo país más poderoso de Latinoamérica.

7. Después de ver que Rusia, China, los llamados países del Éste, Nicaragua y ahora Cuba –países producto de revoluciones armadas y de guerras- fueron obligados por el imperio de EEUU y aliados a retomar la vía abierta al capitalismo y, por otro lado a Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina, Brasil, Uruguay, que adoptaron la vía electoral como Chile a principios de los setenta, viven “arrastrando mil dificultades” que les impone el mismo imperio, me es difícil, casi imposible, pensar que pudiera algún país liberarse mientras viva el imperialismo. Ante esta realidad evidente sólo tengo esperanzas en un choque mundial o en una rebelión interna en los EEUU. 

Blog del autor: http://pedroecheverriav.wordpress.com