jueves, 1 de octubre de 2015

AMLO y los yanquis



1. Dice López Obrador (AMLO) –el creador y máximo dirigente del partido Morena, refiriéndose a su candidatura presidencial, que “la tercera es la vencida” pensando en que en 2018 sí le dejarán “ganar” la Presidencia que le bloquearon en 2006 y 2012. Ahora sí han aparecido más de 10 precandidatos y entre los socialdemócratas hay por lo menos cuatro. Aunque nunca he votado ni pertenezco a partido alguno, mi obligación como activista y articulista, es analizar lo sucedido en los procesos electorales. Muchos tenemos la convicción de que por la vía electoral en México no se pueden lograr cambios importantes, pero sigue votando la mitad de los electores.

2. Después de 17 regímenes de gobierno constitucionales (15 del partido oficial y dos del PAN conservador) está “archi y requete” demostrado que la situación económica de miseria y hambre del 80 por ciento de la población no ha cambiado durante un siglo. No importa que se hayan construido gigantescos edificios, miles y miles de kilómetros de carreteras, expansivas ciudades, así como miles de hospitales y escuelas. Estamos dentro de la civilización capitalista mundial, pero la distribución de la riqueza y los privilegios en México son muy idénticos a los que se vivía a fines del Porfiriato en 1910, cuando estalló la revolución.

3. Por experiencias y lecturas en varias décadas puedo decir que aunque los trabajadores saltemos, brinquemos, nos movamos mucho, sin poder lograr una gigantesca unidad mundial contra el capitalismo, que permita “romper las rejas de nuestro encarcelamiento”, sólo seguiremos a la defensiva ganando una de cada cien batallas que perdemos. Desde 1959 he sido la experiencia cubana y desde 1999 la venezolana y ninguno de los modelos “hacia el socialismo” –absolutamente honestos y voluntariosos- pudieron con las poderosos fuerzas del imperialismo y la formidable estructura económica, política e ideológica del capitalismo.

4. Aunque Fidel y Raúl Castro en Cuba y Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela hayan cometido internamente errores burocráticos o de falta de radicalismo, la realidad es que son casi insignificantes porque los bloqueos de mercancías, financieros, comerciales, campañas de prensa e información y los apoyos a la derecha, han impedido cualquier reforma profunda o pasos hacia el socialismo y la igualdad. Y me parece que la política imperial asesina e intervencionista no ha sido por culpa de Reagan, Bush u Obama, sino de quienes dominan los bancos, el petróleo, las armas, las guerras en EEUU que son los que designan y dan órdenes al presidente.

5. Estuve en Cuba y en Venezuela con una mirada crítica de la situación que se vivía y observando o escuchando las opiniones de la gente; la realidad es que los cambios en ambos países eran distintos y mínimos. Si el imperio yanqui no existiese tampoco existirían multimillonarios imponiendo su voluntad o tejiendo redes para hacer caer al pueblo. Pero con el apoyo imperial a la derecha todos los gobernantes se ven obligados a seguir una línea para no tener dificultades. ¿Pueden imaginarse los mexicanos las gigantescas presiones para un gobierno progresista que quiera hacer reformas de fondo en beneficio de la población?

6. Por ello cuando pienso en López Obrador –el único político mexicano socialdemócrata, electoral, honesto y comprometido- aunque la burguesía mexicana y el imperio lo dejaran obtener la Presidencia, solo podrá gobernar cumpliendo compromisos con los más grandes multimillonarios mexicanos y con el imperio de EEUU. Podrá incluso hacer algunas reformas y tomar algunas medidas secundarias e intrascendentes, pero nunca tocar la estructura que determina la explotación capitalista. En caso de atreverse a cruzar los límites, vendrá cualquier acusación o el golpe de Estado. México es el segundo país más poderoso de Latinoamérica.

7. Después de ver que Rusia, China, los llamados países del Éste, Nicaragua y ahora Cuba –países producto de revoluciones armadas y de guerras- fueron obligados por el imperio de EEUU y aliados a retomar la vía abierta al capitalismo y, por otro lado a Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina, Brasil, Uruguay, que adoptaron la vía electoral como Chile a principios de los setenta, viven “arrastrando mil dificultades” que les impone el mismo imperio, me es difícil, casi imposible, pensar que pudiera algún país liberarse mientras viva el imperialismo. Ante esta realidad evidente sólo tengo esperanzas en un choque mundial o en una rebelión interna en los EEUU. 

Blog del autor: http://pedroecheverriav.wordpress.com

Peña y el populismo


1. El presidente Peña Nieto –muy preocupado- dijo en la ONU que: ‘‘Con las crecientes desigualdades, con una crisis económica mundial que no cede y con la frustración social que esto provoca, el mundo de hoy está expuesto a la amenaza de los nuevos populismos (...) de izquierda y de derecha, pero todos riesgosos por igual’’. Pidió a las sociedades que estén alerta frente a quienes se aprovechan de sus miedos y criticó a aquellos que siembran odio, rencor y dividen a las poblaciones ‘‘con el único fin de cumplir agendas políticas y satisfacer ambiciones personales’’. Habló luego –repitiendo otros discursos- de la paz, los derechos humanos y la migración. No sé si por lo trivial, alguien lo escuchó o aplaudió.

2. Pero en la asamblea de la ONU –idéntico a las cámaras de diputados y senadores de México- nadie escucha o atiende a los oradores porque muchos platican, se pasan notas, duermen, caminan en los pasillos, van al restaurant a comer o tomar café, salen “un momentito” a hacer una diligencia o de plano están en sus oficinas de la cámara hasta que suena el timbre que avisa para ir a votar o porque los jefes de bancada van a hablar de los acuerdos. En la ONU sucede lo mismo entre los presidentes y embajadores de diferentes países que están en entrevistas, conversaciones, buscando compromisos y negociaciones. Luego las Asambleas resultan “fastidiosas”, “cansadas” y “repetitivas”.

3. ¿Por qué el populismo es odiado por los gobiernos, los empresarios, los medios de información y hasta por el imperio? Porque el tono del discurso y las políticas que aplica los hace en nombre de las masas, del pueblo. Muchas veces el populismo ha sido engañoso, pero en otras ocasiones es por la emoción, por voluntad, por ingenuidad. Engañan muchas veces por demagogia (el PRI ha sido especialista) prometiendo por el voto al pueblo lo que luego no le dan; o realizando políticas populares dándole al pueblo cosas con el fin de ganar su simpatía. La realidad es que el PRI ha sido el más grande partido populista en discurso y hechos. Prometer sin cumplir es un enorme engaño y populismo.

4. En México los gobiernos burgueses del PRI: Lázaro Cárdenas (1934-40), López Mateos (1958-64), Echeverría Álvarez (1970-76) y en parte López Portillo (1976-82), han sido acusados de populistas por sus discursos y algunas políticas: expropiación petrolera, nacionalización de ferrocarriles, expropiación de latifundios y creación de ejidos, creación Canasupo, nacionalización electricidad, inversiones en servicios de salud y educación, apoyo a exiliados y luchas a España, Nicaragua, El Salvador. Los gobiernos de Alemán (1946-52), Díaz Ordaz (1964-70), así como los recientes, Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña nunca han sido acusados de populistas por ser lo contrario: neoliberales.

5. “Peñanietito” (que se ha hecho chiquito) está aterrorizado por la permanente lucha de los padres buscando la aparición de sus 43 hijos secuestrados “por el Estado”; pero más por los fuertes apoyos que han logrado concitar en sus grandes manifestaciones, como la del sábado 26 que reunió bajo persistente lluvia, a casi 100 mil asistentes en la ciudad de México, además de cientos de protestas en otros estados y el mundo. Pero Peña también piensa en López Obrador que, aunque ha aprovechado todos los resquicios de legalidad que el sistema ofrece, se niega a entrar en componendas firmando un “pacto” y parece dispuesto a mantenerse denunciando las fechorías del gobierno.

6. Cuando habla Peña Nieto contra el populismo de derecha y de izquierda, no sé si esté si esté hablando de los fascistas Hitler y Mussolini que realizaron grandes movimientos de masas en Alemania e Italia en los treinta para llevar engañados a sus pueblos a la guerra; o de las gigantescas concentraciones en Cuba, Venezuela, Bolivia en el siglo XXI, que se defienden del imperialismo y el saqueo de sus pueblos. Los populismos de derecha (como el PRI y el PAN) sólo han buscado consolidar el capitalismo explotador, la absoluta dominación burguesa en México y el mundo; por el contrario, en la izquierda, deben buscarse por principio, políticas populares en el sentido del pueblo.

7. Peña Nieto algunas veces no sabe lo que dice; no le estoy diciendo tonto o ignorante; pero le basta con leer el discurso que le escriben sin saber de las repercusiones. Si en México ha habido populismo son los gobiernos del PRI los creadores y los maestros. Si en el PAN ha habido populistas esos son Fox, Calderón y Fernández de Cevallos. Éste último, según escribe Hernández Navarro, “para no ser menos que su partido, en 1967, al salir Hugo Gutiérez Vega de una representación teatral en San Juan del Río, Querétaro, Diego Fernández de Cevallos y sus hermanos lo interceptaron y le apuntaron con una escopeta, mientras Fernández de Cevallos lo agarraba a latigazos. El abogado le dijo perro y comunista, y lo acusó de haberse burlado de su padre al llamarlo porfirista y reaccionario”.



Blog del autor: http://pedroecheverriav.wordpress.com

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Narco Estado Mexicano y la Fuga del Chapo Guzman



Arsinoé Orihuela Ochoa
Colectivo La digna voz

Un fantasma recorre el mundo del narco, una especie de sombra obscena que los capos condensaron en un proverbio: a saber, “Estados Unidos te hace; Estados Unidos te deshace”. Si se quiere comprender la narcotrama en México es básico partir de esta modesta verdad: los asuntos de la droga en el hemisferio, especialmente en México y Sudamérica, están bajo el control de Estados Unidos y sus agencias de seguridad e inteligencia. Joaquín “El Chapo Guzmán” es una criatura de Estados Unidos, tal y como lo fueron Pablo Escobar Gaviria, jefe del Cártel de Medellín, o –en otro terreno– Osama Bin Laden, otrora Enemigo Público No. 1 de Estados Unidos y líder de Al Qaeda. Existen, sí. Pero la pregunta es si son reales las propiedades o cualidades o malignidades que se les atribuye. Esos aspectos que acompañan a estos personajes (definitorios para manipular la opinión pública u orientarla hacia ciertos estados de ánimo rentables para la agenda del poder), a menudo son cortesía de artificios propagandísticos cuidadosamente diseñados por distinguidos publicistas estadounidenses al servicio del Pentágono o la Casa Blanca o la red de intereses políticos que concurren en el bandidaje a costa de otros pueblos. Llama la atención que después de la fuga de “El Chapo” Guzmán, las sospechas tuvieran como único destinatario al gobierno mexicano, y que ninguna línea de averiguación atendiera al “fantasma” estadounidense. Está ampliamente documentado que en la recaptura de “El Chapo” participaron agencias de inteligencia norteamericanas, señaladamente la DEA y el Cuerpo de Alguaciles de Estados Unidos. Las cuestiones operativas de su aprehensión involucraron a personal militar de aquel país, desde el uso de drones para su localización hasta la detención física del capo. Tras el arresto, arreció mediáticamente el empeño de extradición, promovido por el gobierno Estados Unidos. “Había un proceso (en la Procuraduría), y no estaba oculto; hay oficios de por medio y se estaba siguiendo el proceso”, señaló el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Pero es difícil determinar la seriedad de la moción. Hay quienes identifican en ese proceso la motivación de la huida. Pero esa lectura escamotea otras evidencias no menos relevantes. Más bien, la fuga pareciera una estrategia de presión a la administración de Enrique Peña Nieto para aumentar la injerencia de Estados Unidos en los asuntos de seguridad en México, y acaso un episodio más en las disputas intestinas entre la CIA (más cercana a los círculos privilegiados de Washington) y la DEA (más próximo al sistema de justicia estadounidense) por el control de la agenda en materia de política exterior. Una cosa es segura: “El Chapo” no se fugó; lo fugaron. Y la teatral evasión probablemente responda a la intención (acordada por facciones de ambos gobiernos) de abatir eventualmente a Guzmán Loera. Numerosos factores apuntan en esa dirección.
No se debe tomar a la ligera la declaración de Osorio Chong, en el sentido de que la segunda fuga de Joaquín Guzmán Loera ocurrió porque funcionarios del gobierno federal ‘‘traicionaron a las instituciones’’. Que “El Chapo” escapara mientras que casi la totalidad de los altos mandos federales se encontraban en excursión transatlántica no es un asunto fortuito. Es evidente que el costo político tendría un recipiente: Peña Nieto y su gobierno. Es a todas luces una operación ejecutada con meticulosidad quirúrgica.

Dentro de la administración peñista hay algunas figuras del calderonato que en las negociaciones del Pacto por México consiguieron prolongar su estadía en la función pública, especialmente en el ámbito de la seguridad. Uno de ellos es Ramón Eduardo Pequeño García, “quien fuera uno de los hombres importantes en el esquema operativo del ex secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, ya que allí ocupó áreas como la División Antidrogas” ( La Jornada 19-VII-2015). Cabe hacer notar que el retorno del PRI a la presidencia significó un ligero retroceso en los planes injerencistas de Estados Unidos en materia de seguridad e inteligencia, aún cuando en todos los demás renglones el PRI-gobierno se doblegara lacayunamente a la voluntad de Washington. Estados Unidos aspira a recuperar la primacía irrestricta que dispuso durante el panismo. Y es altamente probable que en ese afán de restauración intervencionista algunas facciones de Washington se aliaran con esos rescoldos de panismo trasnochado y resentido. Esa es la traición a la que alude el secretario de Gobernación. Lo que no dice el señor Chong es que el peñanietismo (sic) traicionó primero a Joaquín Guzmán Loera y su otrora intocable cártel de Sinaloa. Recuérdese la declaración de Phil Jordan, ex director del Centro de Inteligencia de El Paso, Texas, quien sostuvo en entrevista a Univisión que “el narcotraficante sinaloense metió mucho dinero a la campaña de Peña Nieto… [según] está documentado en inteligencia de Estados Unidos” (Pedro Miguel 24-II-2015). Traidor que traiciona a traidor… La fuga de “El Chapo” tiene más relación con traiciones e intrigas intestinas que con asuntos de bancarrota institucional o sistemas de justicia fallidos o remedos delincuenciales de Houdini con facultades escapatorias cuasi mágicas.

En entrevista con la revista Proceso, Jhon Jairo Velázquez Vásquez, alias “Popeye”, uno de los tres sobrevivientes del Cártel de Medellín, aseveró sin reservas: “El Chapo es hombre muerto”. La lectura del connotado sicario es distinta, pero llega más o menos a la misma conjetura: a saber, que los días del capo sinaloense están contados. Para el exjefe de sicarios de Pablo Escobar, la fuga de Guzmán Loera es una operación del propio capo en connivencia con funcionarios mexicanos de alto rango, que presuntamente querían evitar la extradición a Estados Unidos del jefe criminal. “Popeye” equipara las dos fugas, la de Escobar y la de Guzmán Loera, y advierte que los costos políticos son gravísimos: “Los Estados quedan como repúblicas bananeras. Pero en el caso del Chapo creo que es más fuerte todavía, por el túnel, por la corrupción, porque no lo extraditaron. Y por eso no creo que la agarren vivo. Ni al gobierno de México le conviene que lo agarren vivo, porque si lo extraditan y habla… sabe mucho. Y además él no quiere una cárcel en Estados Unidos. Si lo encuentran se va a hacer matar… [porque es improbable que] un capo tan guapo (bragado) como El Chapo quiera entregarse así” (Proceso 22-VIII-2015). Pero esta es una simplificación rústica de la red de relaciones envueltas en la narcotrama . Por un lado, omite que esa imagen de “república bananera” es altamente deseable para Estados Unidos, pues es un aliciente para su agenda injerencista. Y por otro, ignora flagrantemente que Estados Unidos es la mano que mece la cuna del narcotráfico, y que la única manera de legitimar su política de seguridad en terruños bananeros es presentando muertos a los “enemigos públicos”, y no únicamente tras las rejas en reclusorios apartados del escrutinio público. “El Chapo” pertenece a esa ralea de figuras públicas “pop”. Es más redituable mantenerlo en los titulares de la prensa que en cautiverio o anonimato. Esto no hubiera sido posible hace unos años, cuando el capo era figura clave en el trasiego de drogas a Estados Unidos. Ahora es reemplazable. La presencia mediática de Guzmán Loera es sintomático de la decadencia del Cártel de Sinaloa. Un informe de la DEA vaticina que la participación del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) crecerá en Estados Unidos en los próximos años. El documento plantea que la hegemonía de Sinaloa está seriamente amenazada por sus rivales de Jalisco. No es desproporcionado pensar que los narcobloqueos que tuvieron lugar el pasado mes de mayo en Jalisco respondan a una demostración de fuerza del CJNG, y a su afianzamiento como cártel dominante en esa región del país. El informe desclasificado de la DEA traza un diagnóstico ilustrativo: “Después de su separación del Cártel de Sinaloa en 2010” el Cártel de Jalisco Nueva Generación “se convirtió en la organización del tráfico de drogas con la más rápida capacidad de expansión en México” (Proceso 23-VIII-2015). ¿Es evaluación o prescripción?

Inmediatamente después de la fuga de “El Chapo” cobraron presencia algunos guiños pintorescos, de esos que a menudo preceden al abatimiento de algún delincuente elevado a condición de leyenda. La Procuraduría General de República ofreció una recompensa de hasta 60 millones de pesos por información “útil, veraz y oportuna que auxilie con eficacia a la detención de Joaquín El Chapo Guzmán”. El director del organismo de lucha contra la delincuencia en Chicago, reinstauró el título de Enemigo Público No. 1 a Guzmán Loera, título que en la década de 1930 detentara el famoso hampón Al Capone. También la administración de Barack Obama ofreció una recompensa de 5 millones de dólares a cambio de información que conduzca a la captura del capo sinaloense.

Pero todos estos gestos folklóricos no son más que simulaciones que zanjan el ánimo público para un eventual abatimiento del líder criminal, y allanan el terreno para una creciente intrusión de las agencias de seguridad e inteligencia estadounidenses en México.

Dos funcionarios, una estadounidense otro mexicano, revelan en lenguaje encriptado el fondo oscuro de la hollywoodense fuga de “El Chapo” Guzmán:

“El gobierno de Estados Unidos está listo para trabajar con nuestros socios mexicanos para proveer cualquier asistencia que pueda ayudar a respaldar su pronta recaptura” (Loretta Lynch, procuradora general estadounidense);

“Se refuerza la voluntad y el compromiso de ambos (gobiernos) de cooperar y colaborar. Es una colaboración permanente, exitosa y una colaboración que ha permitido la primera captura del Chapo y que ahora habrá de reforzarse (¡sic!) para permitir su recaptura” (José Antonio Meade, secretario de Relaciones Exteriores, ahora Secretario de Desarrollo Social en México).

La fuga de “El Chapo” anuncia básicamente dos escenarios: uno, la inminente muerte del capo; y dos, el triunfo de la Iniciativa Mérida o Plan México y la consolidación de la agenda de seguridad estadounidense en territorio nacional.

Fuente: http://lavoznet.blogspot.com/2015/09/joaquin-el-chapo-guzman-o-la-ley-de.html

lunes, 7 de septiembre de 2015

Cinismo destilado




Leer en México la prensa cotidiana o los semanarios de investigación periodística es un ejercicio que puede llevar de la decepción, a la crisis depresiva o a la indignación encendida. Lo mismo cuando escuchábamos el noticiero de Carmen Aristegui, hoy acallado por consigna, que daba cuenta de varios de los grandes problemas del país como la corrupción, el auge del crimen y la impunidad.
No se trata de la sola denuncia de las miserias de la sociedad y el régimen como vicios superables por algún método de autocorrección del propio sistema frente a la presión de la opinión pública. Tales mecanismos se encuentran bloqueados o agarrotados hasta su anulación por efecto de la fuerza y las inercias que emanan de ese sistema.

Se dirá que el problema está en una sociedad como la mexicana que no se moviliza o no lo hace en medida suficiente para combatir la inmoralidad y las perversiones. Es una visión falsa o, al menos parcial. Hay muchos grupos, organizaciones no gubernamentales y aun movimientos sociales elevando constantemente la voz frente a los hechos más evidentemente oprobiosos u ofensivos para la sociedad, como las violaciones a los derechos humanos, la corrupción y sus complicidades y la ineficacia del sistema de justicia supuestamente encargado de penalizarlos; y a ellos se suma en la etapa reciente la acción de organizaciones y la opinión pública internacionales que han puesto a México en la mira como uno de los países donde los derechos humanos y sociales y la justicia han registrado retrocesos graves y dramáticos. En un verdadero régimen de democracia político-representativa (la única asequible en el sistema capitalista), la denuncia o la movilización, aun de sectores minoritarios, bastarían para echar a andar dichos procedimientos de corrección por medio del aparato judicial o de las instituciones en general.

En nuestro país, sabemos, eso no es así. Frente a la denuncia, el régimen responde con el menosprecio y el ninguneo, el disimulo o, en el peor de los casos, la represión velada o abierta, y sobre todo con la persistencia y radicalización en sus propios horrores e inmoralidades. Un régimen autoritario que se siente amenazado reacciona negando la crítica o enfrentándola con la fuerza, pero no apelando a procesos democráticos como la transparencia y esclarecimiento de los hechos y la aplicación recta de la ley.

La corrupción no es en modo alguno parte de la naturaleza humana ni de la de los mexicanos; pero sí es consustancial a un sistema que la ha usado copiosamente para conservarse casi inalterado y que incluso ha recurrido a las regresiones frente a los insuficientes avances de la democracia. El ingrediente que la complementa es el cinismo (“desvergüenza en el mentir o en la defensa y práctica de acciones o doctrinas vituperables”. “Actitud de la persona que miente con descaro y defiende o practica de forma descarada, impúdica y deshonesta algo que merece general desaprobación”, según definiciones de los diccionarios).

Pero hay momentos en que ese cinismo se destila y concentra como en un jarabe amargo que nos quieren prescribir y hacer tragar a pesar de nuestros deseos. Los días que corren parecen mostrar ese proceso de condensación, en el que el régimen mismo exhibe su carencia de recursos políticos y acude a enconcharse y a ensimismarse en sus meandros y sinuosidades, usando la propaganda como exorcismo contra la respuesta social. Tres aspectos al menos, dan cuenta de esa actitud refractaria frente a las demandas y el activismo sociales.

Por un lado está la asunción del veterano Manlio Fabio Beltrones a la dirigencia nacional del PRI como una confesión del descalabro del intento del grupo Atlacomulco de copar las posiciones estratégicas del gabinete presidencial y del partido. El retroceso del priismo en las pasadas elecciones —pese a que su alianza estratégica, ya virtualmente estructural, con el Partido Verde, la eliminación del PT en la Cámara de Diputados y la dispersión de los reales o potenciales contrapesos legislativos en ésta le aseguran una precaria mayoría legislativa— y su derrota total en el Distrito Federal, Nuevo León, Guadalajara y otras plazas decisivas seguramente encendieron focos rojos en el equipo peñista. El riesgo de enfrentar en 2018 a un López Obrador fortalecido y con registro propio que por ahora se ha ubicado como primera fuerza electoral en la capital del país y se posicionó en el mismísimo Estado de México, Veracruz y otras entidades, han obligado al relevo del mexiquense César Camacho por el veterano Beltrones, de filiación cabalmente salinista. Más sabe el diablo por viejo que por diablo, dice el refrán; pero en este caso representa un retroceso más en el arribo del siempre anunciado y nunca conocido nuevo priismo, y un distanciamiento de éste y de la sociedad en aras del interés muy particular del actual gobierno y su partido por conservar el poder. Sn pudor, declara el nuevo líder partidario en reciente entrevista con Proceso que él tiene la piel gruesa para aguantar el diluvio de críticas que ya anticipa. Gruesa, acaso como la de un saurio antediluviano.

Pero también está el caso de la negativa del Consejo General del INE a retirar el registro al Partido Verde, la organización política que más ha violado la ley y más ha sido sancionada con multas. El cinismo de los verdes, a quienes muy poco les importa apegarse a la norma constitucional y a la legislación electoral, se vio exaltado y coronado por el de los consejeros electorales, para quienes tales violaciones no son causal “suficiente” para retirarle la franquicia. El mensaje que se emite a la sociedad y a la comunidad política es que se puede infringir impunemente la ley, a pesar de sanciones menores, sobre todo de tipo pecuniario, si así conviene en un análisis de costo-beneficio, porque no habrá sanciones mayores. El PVEM será en la inminente legislatura de la Cámara de Diputados indispensable al priismo para conformar una mayoría estable que le permita sacar adelante sus iniciativas. Por eso el Consejo General, controlado por el PRI, ha dejado pasar la ilegalidad sin límite de la agrupación del tucán.

¿Y qué decir de la exoneración de Enrique Peña Nieto y su esposa Angélica Rivera por el secretario de la llamada Función Pública en el caso de presunta corrupción y tráfico de influencias de la llamada Casa Blanca de las Lomas de Chapultepec? El investigador designado por el propio Peña Nieto y su amigo personal, Virgilio Andrade, resolvió después de seis meses de sesudas y meticulosas indagaciones, que no ha lugar a perseguir ningún delito en la adquisición del inmueble a la empresa Higa del también amigo de Peña Juan Ignacio Hinojosa Cantú, propietario de diversas empresas que han sido titulares de múltiples contratos de obra en los gobiernos del Estado de México y de la República mientras los ha ocupado el de Atlacomulco, pues la transacción se realizó antes de que éste llegara a la presidencia. Además, explica el sagaz fiscal, la compra la realizó la consorte, como en su momento ella misma nos lo expuso, con los ingresos obtenidos por su actividad artística, particularmente como actriz de Televisa.

Se ha cumplido once meses de la matanza y desaparición forzada de normalistas en Iguala; dos años en prisión para Nestora Salgado; más de un año para José Manuel Mireles. También ha pasado más un mes del asesinato de Hildibrando Reyes García y las lesiones a otras seis personas en Ostula por la fuerza pública. Casi ocho meses van de la matanza de Apatzingán y ya tres de la del rancho El Sol en Ecuandureo. La investigación del asesinato múltiple del 31 de julio en la colonia Narvarte de la capital no arroja resultados convincentes y deja de lado elementos fundamentales. En todos estos casos el encubrimiento, las complicidades, la distorsión interesada de las investigaciones, entorpecen la justicia y el acceso a la verdad.

Pero no se trata de acciones casuales o inconexas, sino de un régimen político que, frente a una sociedad que despierta a la crítica, ha adoptado cada vez más como base de sustentación la mentira, la opacidad y el impudor. Pero tiempos mejores vendrán y ya se anuncian en ese despertar social, y es seguro que se actualizarán antes de que el cáncer alcance a invadir el cuerpo de la nación. 



Eduardo Nava Hernández  es Politólogo – UMSNH

Gabinete de Peña, cambio sin sentido




Si no se le ve el sentido, tampoco el rumbo. No queda claro ni lo uno ni lo otro. Siguen las preguntas sin respuesta. Para comenzar son a “toro pasado”; es decir, cuando ya se fue la mitad del sexenio en expectativas y nada, sin más resultados que las “reformas estructurales” salidas del horno en el Congreso de la Unión previo “Pacto por México”.
Todo lo contrario, hay una suerte de crisis de gobernabilidad que parte de Los Pinos. Salvo el affaire de las calcetas deportivas que tuiteó rápidamente, el presidente Peña Nieto no ha dado respuesta ni salida a ningún asunto importante: ni Tlatlaya, ni los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, ni las lujosas casas; la “blanca” de su esposa Angélica Rivera o la residencial de su alfil Luis Videgaray (que se queda al igual que Chong), o el lujoso avión de 750 millones de dólares.

Nada. ¿Qué decir del replanteamiento de la estrategia de seguridad, para meter a las Fuerzas Armadas a los cuarteles? ¿Qué de las fallas seriales de los asesinatos de periodistas o los desaparecidos en parajes de estados como Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Veracruz, en el país? ¿Qué hay de la fuga y recaptura de Joaquín El Chapo Guzmán del Altiplano? ¿Acaso Enrique Peña Nieto creyó que con ser catapultado por las televisoras, especialmente Televisa, con eso sería suficiente para gobernar, y sin recordar siguiera tres libros que le marcaran su trayectoria personal? Un estado no es el país.

¿Qué de los resultados de las “reformas estructurales” que se presume redundarán en beneficio para los mexicanos, sin decir en qué sentido, como se presumía comenzarían a dar frutos por el 2015? ¿Qué con el combate a la pobreza, cuando la titular de Sedesol, precisamente Rosario Robles ha sido cuestionada por la falta de resultados? ¿Por qué no hay cambio en la PGR, Arely Gómez, si la flamante titular no da pie con bola en resolver la fuga de El Chapo y, antes, lo de Ayotzinapa? Montealejandro Rubido es un funcionario menor, pero con conocimiento de causa desde el Cisen donde operaban los vigilantes de las cámaras de El Altiplano (solo se había corrido a funcionarios menores), ¿por qué no se le corrió antes?

“He decidido hacer cambios en mi equipo de gobierno para hacer frente a las nuevas circunstancias y desafíos que enfrenta el país”, dijo el presidente ayer desde Los Pinos. ¿Frente a qué circunstancias, si por la dinámica económica no salen Guajardo de Economía, Videgaray de Hacienda, incluso Agustín Carstens del Banxico? La tal autonomía de la institución se gasta las reservas de dólares apoyando a los especuladores. Se va José Antonio Meade de la SRE para la Sedesol ¿con el fin de proyectarlo hacia el 2018 como presidenciable? ¿Acaso porque es bien visto por Washington para la candidatura del 18? En cambio, desatino el nombramiento de Basáñez en la representación en EU.

¿Llega a la SRE Claudia Ruiz Massieu, pero a qué si no maneja las relaciones exteriores de México y menos con el vecino del norte, o precisamente por eso? No hay tales cambios para enfrentar lo que se viene en el país, salvo la proyección hacia el 2018, la sucesión presidencial para lo que ciertamente podría valer el enroque de las piezas.

Recordemos que recientemente llegó a la cabeza del PRI un viejo lobo del sistema, Manlio F. Beltrones, con la finalidad de salvar la presidencia de Peña. ¿Es que los cambios responden a un 18 anticipado? Lamentable, si es así, porque confirma la falta de rumbo. Lo que realmente le está faltando al país, y a este gobierno que no quiere queso sino salir de la ratonera. Beltrones llegó a apuntalar la presidencia, pero también a mover lo necesario para aceitar la maquinaria sucesoria.

¡Y si los cambios de gabinete responden a esto, es una pésima señal! Estaríamos hablando de un gobierno desgastado, sin resultados reales y nada qué decir en su Tercer Informe de Gobierno. Si la opinión pública es manejada para que comience el revuelo del sucesor, entonces estamos acabados sin gobierno para los próximos tres años del sexenio.

Murillo Karam se va “cansado”, pero a seguir operando ¿desde el PRI? Emilio Chuayffet a la banca (de embajador a España, según rumores), al igual que Rubido. ¿Qué va hacer Aurelio Nuño a la SEP, qué sabe de educación? ¿Cayó, porque se le quitó el picaporte de Los Pinos, o porque le funcionaron sus esquemas de lápiz y papel, el análisis de escenarios? Robles se va al vacío, degradada. En tanto José Calzada, Rafael Pacchiano, Francisco Guzmán, Enrique Martínez, Antonio Godina y José Reyes Baeza son movimientos así nomás, salvo que muestren lo contrario. Con los problemas ardientes, cambios a destiempo y sin rumbo, la única explicación es el 18. A la mitad, sexenio perdido para los mexicanos.

Es decir, que a tres años de gobierno ya se terminó el sexenio de Peña Nieto. Cuestionadísimo por la falta de resultados, la flotación del peso frente al dólar complicará más las cosas. Él dice que las “reformas estructurales” le traerán beneficios al país porque llega inversión extranjera, pero esas son falacias. Es más, el presidente sabe tanto de economía como tantos ciudadanos de astronomía. O sea, salvo contar dinero y gastarlo, nada.

Y si llega inversión foránea al país será por el petróleo y el gas. Dicho de otra manera, falta lo peor. De por sí en los planes ya está comprarle gasolina a EUA, ¡el colmo! Serán las petroleras gringas las que se lleven las ganancias de dichas “reformas estructurales”, conseguidas gracias a la suscripción de todas las fuerzas políticas del “Pacto por México”. Eso, entre otras cosas, le ha costado el desprestigio al partido que se decía de izquierda, el PRD, fundado por el hijo del general Cárdenas, el que nacionalizó el petróleo de las empresas inglesas y holandesas.

Aparte que el dinero de afuera nunca se ha distinguido por llegar a invertir para crear empleos, infraestructura, salarios dignos, mejores condiciones para los asalariados o la población; no alienta el crecimiento, menos el desarrollo de los países a donde invierte. Todo lo contrario. El impulso de un país hacia el desarrollo no se consigue si no es con esfuerzos propios. ¿Cuándo y en qué circunstancias, verbigracia, en Rusia los capitales de EUA que llegaron a asociarse con los mafiosos rusos en los tiempos de Boris Yeltsin, lo hicieron para impulsar el crecimiento de este? A la inversa, llegaron para saquear lo que más podían. Fueron los tiempos de las “reformas estructurales” en el corazón de la ex URSS, que las políticas neoliberales se impusieron como camisa de fuerza, apoyadas por el soquete de Yeltsin.

¿En qué país las privatizaciones han llegado para promover el bienestar de la población, como es el caso de las políticas fondomonetaristas y del Banco Mundial? Eso era antes de hablar de la imposición de los intereses abiertos que emprenden guerras injustificadas para apoderarse de los recursos. Es la estrategia del complejo militar-industrial gringo que acapara el petróleo por la fuerza. En el caso de México ese proceso culmina con “reformas desde el Congreso”. ¡Entreguismo vil! Esas son las esperanzas de bienestar para los mexicanos.

Dicho por otras vías: el sexenio de Peña ya se terminó desde el punto de vista político —desprestigios y falta de soluciones aparte—, pero desde el impacto de la presencia de los estadounidenses apenas comienza el tema del fracking, y de las concesiones (privatizaciones), bajo es escudo de licitaciones, de las reservas de energéticos en el país. Tamaño destrozos nos esperan todavía en estados como Veracruz, Tabasco, Tamaulipas y el Golfo en donde están las mayores reservas probadas. Es decir, que nos esperan más fracasos del sexenio peñista, con todo y las promesas digan lo contrario.

Ese es el retorno del PRI al poder, y con un presidente que no sepa cómo gobernar. Lo hemos dicho en este espacio en otras ocasiones: luego de dos años más o menos Peña Nieto se volvió indefendible. Aquella tesis del sistema político mexicano, que si le iba bien al presidente le iba bien a México quedó en el olvido. Ahora le va bien al presidente y a los mexicanos nos está llevando la chingada. Por donde le veamos al asunto. ¡Pobre México, diría Porfirio Díaz (en esto hasta el dictador aparece como defensor), tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos!

Como digo: nos espera lo peor…, pese a los cambios de piel del sistema. Pese a Beltrones y el PRI. O por lo mismo.

lunes, 24 de agosto de 2015

Luchas conjuntas PRI-PAN



Pedro Echeverría V.

1. Sólo falta que Manlio Fabio Beltrones, conocido como “Don Beltrone” (por la mafia italiana), el nuevo líder del PRI, convenza al PAN, de que hay que salir a la calle para respaldar al presidente Peña Nieto que está en peligrosa caída hacia su renuncia. No se rían, puede movilizar. ¿Se olvida acaso que la burguesía política mexicana en los años 20 y el PNR/PRM/PRI nacieron promoviendo el movimiento de masas? ¿Puede olvidarse que el PRI llenó el Zócalo en varias ocasiones para defender al primer mandatario ante presiones de los EEUU? Han cambiado las circunstancias, pero la idea de “defender” al presidente de la República no. 
2. La Coordinadora de maestros (la CNTE) –la única que a través de 35 años de lucha permanente ha ganado autoridad y prestigio- tiene que abrir más sus puertas al movimiento social. Así como la sección 22 creó la APPO y ahora busca reconstituirla; así como la 14 de Guerrero ha creado en el estado un movimiento popular; o en Michoacán se han creado organizaciones amplias con los estudiantes de Tiripetío; también a nivel nacional pueden aglutinarse muchas organizaciones: zapatistas, congreso social, Atenco, electricistas, disidencia de petroleros, mineros, empleados del IMSS, telefonistas, grupos radicalizados de partidos políticos, Morena.

3. Las declaraciones de López Obrador, considerando que el gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, ‘‘se dejó llevar por el canto de las sirenas’’ y que ahora forma parte del grupo de políticos a los que califica de ‘‘mafia del poder, entiéndase traficantes de influencias, políticos corruptos, gobierno federal y ahora lamentablemente el gobernador de Oaxaca’’ no son poca cosa. Cué ‘‘iba muy bien, estaba resistiendo, cuando lo veía lo felicitaba, porque no estaba utilizando el autoritarismo para gobernar’’; sin embargo ahora, con la modificación hecha al decreto 02 del 23 de mayo de 1992, con lo que se creó el ‘‘nuevo Instituto Estatal de Educación Pública (Ieepo) de Oaxaca’’y la militarización del estado, ‘‘se ha equivocado gravemente”.

4. El magisterio oaxaqueño ha sido víctima de una fuerte campaña de desprestigio impulsada desde la presidencia de México apoyada por el empresario Claudio X. González y el dirigente del Consejo Coordinador Empresarial, Gerardo Gutiérrez Candiani. ‘‘Sé que los maestros cumplen con su responsabilidad ante los que apuestan a la privatización de la educación; es algo exagerado, es una guerra sucia’’; ‘‘no dejarse llevar por un grupo y mucho menos de los halcones que todo lo quieren resolver con la fuerza, con la represión; eso no, ojalá él (Gabino) rectifique’’. En tanto, Flavio Sosa, ex dirigente de la APPO, dijo que, ‘‘Gabino Cué está respondiendo a los intereses más oscuros de la clase política mexicana y se ha olvidado de los del pueblo’’.

5. Si López Obrador se mantiene en estas posiciones, si no retrocede porque el INE, el TRIFE, la SCJN, le llamen la atención e impongan multas; pero además, lo más importante, llama a sus militantes del país –particularmente de la zona centro donde es fuerte, a apoyar a la CNTE en sus manifestaciones y marchas, creo que se comenzará una ruta unitaria en beneficio del fortalecimiento de la lucha social y la lucha electoral que desde 2018 puede representar una fuerza de base unitaria. Pienso que esa unidad Morena-CNTE atraería a decenas de organizaciones a sumarse. Por allí he visto la colocación de Beltrones en el PRI y al faldero Anaya en el PAN. ¿Seguirá el PRD, a pesar de su estrepitoso fracaso, negociando con Peña Nieto?

6. Morena lleva tres años construyéndose y ha logrado instalar legisladores en la ciudad de México, así como obtener un subsidio gubernamental. La CNTE 35 años en las calles desarrollando una conciencia de lucha dentro de la población, misma que no se mide por cargos ocupados. Son diferentes estrategias o distintos caminos, pero si se trata honestamente de liberar al pueblo de la explotación, la miseria y la opresión, tienen que caminar juntos. Por ello entre los pocos sectores de la izquierda –los sectores más honrados y honestos- hay que negociar acciones conjuntas. Podría incluso ser condenable no estar abierto a todas las posibilidades. Si nos equivocamos, pues no haremos a un lado, pero hay que probar. No es oportunismo si hay honestidad en lo que se busca.

7. Nunca le he tenido confianza en los procesos electorales ni a las llamadas democracias porque todos ellos sólo han cambiado de lenguaje para seguir dominando al pueblo. He visto fracasar los movimientos guerrilleros y sabido cómo han sido brutalmente asesinados los integrantes de esos movimientos. También como grandes dirigentes de movimientos de masas han sido comprados y cooptados por la clase dominante. Pero también sé que los que sólo aprendimos a protestar, a luchar, debemos ser muy consecuentes con lo que hacemos. Y saber que la batalla contra el oportunismo también tiene que ser permanente porque el capitalismo nos lo ha metido por todos los poros de nuestra piel pero reeducándonos lo expulsaremos. 

Blog del autor: http://pedroecheverriav.wordpress.com

lunes, 17 de agosto de 2015

Beltrones presidencial



Pedro Echeverría V.

1. Acabo de ver una breve entrevista a dos viejos políticos del PRI: al señor Francisco Labastida, excandidato presidencial que perdió frente al panista Fox y al señor Roque Villanueva, expresidente nacional del PRI. Como todos los altos políticos y funcionarios gozaron de enormes privilegios y se enriquecieron en el poder, pero sintieron truncadas sus carreras al aspirar a más poder. Ninguno de los dos hizo análisis o dijo algo interesante sobre la situación actual, pero como todos los políticos priístas nadie hace críticas al PRI, a sus compañeros porque en la sangre llevan el respeto a la institución. No dejaron de alabar a Peña Nieto y al futuro presidente del PRI Manlio Fabio Beltrones por “su enorme inteligencia y patriotismo”. Así son los políticos.
2. Manlio Fabio Beltrones asumirá la presidencia del PRI con el disgusto del presidente de la República Peña Nieto. Esto del “fin de la sana distancia” entre el gobierno y su partido, además de frase idiota de discurso, nunca ha sido tal porque en todas las campañas políticas del PRI y del PAN, así como del PRD, los dineros públicos, regalos, millones para compra de votos y demás apoyos, han pasado directamente de los gobiernos a sus partidos. Personajes como Labastida y Madrazo fueron en parte abandonados como candidatos del PRI en las elecciones de 2000 y 2006. En 2000 hubo arreglos por hartazgo para entregar la Presidencia al PAN y en 2006 otros arreglos para evitar que López Obrador, “de ninguna manera o por ningún motivo”, asuma el cargo presidencial.

3. Peña Nieto fue impuesto en 2012 en la Presidencia por Televisa, la poderosa clase empresarial y el PRI; el precandidato competidor más cercano fue Beltrones. Al parecer Peña Nieto –por carecer de un candidato idóneo para presidente del PRI- perdió esta batalla, esta jugada, que puede ser decisiva en la guerra presidencial que se acerca. ¿Quién recomendó a Beltrones sino el mismo Beltrones que está tras la Presidencia de la República desde los tiempos del salinismo con Colosio y Zedillo? Los 40 años de político brincando de un alto cargo a otro, le han permitido a Beltrones fuerza para cogobernar con los presidentes panistas y con el mismo Peña Nieto. Con esa fuerza y esa confianza Beltrones parece burlarse al decir que será fiel y obedecerá a Peña Nieto.

4. Peña cuenta con la fuerza del Estado de México que en cuanto a producción, riqueza, número de habitantes, es de los primeros estados en el país. Eso hacía pensar que su indiscutible sucesor sería el secretario de Hacienda Luis Videgaray o, también el hidalguense Osorio Chong de Gobernación; pero las cosas se descomponen al colársele Beltrones en la jefatura del PRI. Beltrones es un político marrullero y tramposo, pero consagrado del PRI; viene de Sinaloa y ha sabido salirse de todas las críticas y acusaciones que le han lanzado “por estar aliado al narcotráfico”. Lo que se vislumbra es que –más que “servir a Peña”, como jura sin límites- está en el lugar para dedicar todo el tiempo para armar sus equipos de campaña presidencial.

5. Más aún –como están las cosas en el país con su debilitado gobierno- es probable que Peña Nieto vea a Beltrones en la dirección del PRI –aunque no quiera- como una tabla de salvación de su muy debilitada Presidencia; incluso que los mismos secretarios de Estado, Videgaray, Osorio, Nuño, Chuayffet, a pesar de que saben que será un duro precandidato presidencial, hayan decidido que Beltrones sería una buena ficha para el momento. Me parece que Beltrones –movilizando a los tres sectores del PRI (CNC, CNOP y CTM)- buscará demostrar a Peña, a la clase empresarial y a los medios de información- que él es la “salvación de México”. Por ello se ha destapado lanzando discursos y recibiendo gran apoyo institucional.

6. Beltrones se ha valorado mucho después de haber pastoreado en dos ocasiones (con la mano en la cintura) a diputados y senadores, así como por reconocimientos recibidos. Como todos los priístas y panistas, ha ocupado cargos silenciando sus posiciones político-ideológicas, concretándose a realizar los acuerdos y negociaciones con otros partidos en beneficio de grupos y corrientes del mismo PRI. Como gobernador del estado de Sinaloa –quizá el estado del país más complicado con el narcotráfico- ha salido bien librado hasta hoy quizá porque nada ha tenido que ver con él, porque es muy inteligente y astuto o porque los mismos narcos lo han protegido. Los investigadores y periodistas honrados se encargarán de vigilarlo.

7. Zedillo fue el último presidente de la República que venía de una secretaría de Estado; todos, antes de ser candidatos del PRI, pasaban por el gabinete presidencial. Fox fue el primero que vino de una gubernatura; Calderón renunció a una y Peña Nieto llegó a la Presidencia después de ser gobernador. Colosio fue presidente del PRI, pero luego ocupó una secretaría de Estado. Parece que Beltrones ha sido colocado en la presidencia del PRI como para que dé fácilmente el salto. Creo que Peña está viendo muy difícil los próximos tres años y hasta contempla renunciar, por ello fue obligado por las circunstancias y Beltrones tendrá que poner todo para evitar que Peña abandone su gestión. 

Blog del autor: http://pedroecheverriav.wordpress.com